Podría ser letal el golpe que reciban los comercios en la zona de influencia inmediata al paso a desnivel que se construirá en las avenidas Universidad y Luis Donaldo Colosio, señaló el perito valuador registrado ante el Poder Judicial del Estado, Alejandro Anaya Villalpando.
“Todo dependerá del diseño que se desarrolle en ese punto citadino y el impacto que tenga respecto de los comercios aledaños al punto en cuanto a visibilidad, acceso y de estacionamiento, una vez que esté terminado el proyecto”, agregó.
En entrevista, indicó que el desarrollo de ese tipo de infraestructura vial suele impactar en las zonas comerciales inmediatas al proyecto, precisamente porque modifica el entorno de los negocios y la posibilidad que hay de llegar a ellos, pero reconoció que no es una regla pues varía en cuanto a su ubicación y la dimensión de las vialidades que cruza.
En el caso particular, recalcó sin embargo que para los propietarios de inmuebles en la zona residencial del Campestre y Vergeles sólo les beneficiará la operatividad del acceso, pero nada anticipa que se muevan los valores de sus propiedades.
“Es decir, será una eventual solución a un conflicto de accesibilidad que se ha agudizado para ingresar o salir del Campestre, pero no tendría por qué afectar en términos de valuación inmobiliaria los bienes inmuebles al interior”.
Anaya Villalpando consideró que la apuesta por la construcción de pasos a desnivel en la ciudad es el último recurso que se ha encontrado para tratar de solucionar la problemática vial que se desbordó en la capital.
“No es un recurso estético ni económico para la imagen urbana, no obstante, se impulsa porque el crecimiento de la mancha urbana ha superado por mucho lo previsto en la planeación”, agregó.
Expuso que los pasos a desnivel resuelven eventualmente el flujo de la carga vehicular en puntos críticos y con ello se cubren necesidades, porque no hay otra posibilidad cuando la ciudad está tan saturada de unidades en circulación.
Recordó que en su momento fue un duro crítico del paso a desnivel que cruza la Alameda sobre el primer anillo de circunvalación, mismo que causó gran controversia por la afectación de ese punto de la ciudad, sin embargo, se consideró necesario para resolver congestionamientos viales y cumplió el objetivo.