En combate directo a la comercialización clandestina de materiales reciclables como el cobre robado, las secretarías de Desarrollo Urbano y Seguridad Pública del Municipio emprendieron una serie de operativos sorpresa para erradicar y controlar a las empresas chatarreras formales e informales que aceptan esos materiales procedentes de la delincuencia, en afectación de la comunidad capitalina.
En la actualidad se contabilizan ciento cincuenta chatarreras registradas en el municipio de la capital, principalmente ubicadas en la periferia. La próxima semana se reunirá la autoridad municipal con ellas para coordinar esfuerzos con el fin de constatar que cumplan con las condiciones de seguridad mínimas como las rutas de evaluación, extintores y fumigaciones para evitar fauna nociva, informó el titular de la Sedum, Adrián Castillo Serna.
Aparte se involucra a dependencias de Seguridad Pública por la existencia de chatarreras que se han prestado al acto ilícito de expender cobre derivado del robo del cable a pozos de agua potable y de alumbrado público, cuya situación no se permitirá ni se cederá un ápice a que existan chatarreras clandestinas o establecidas que lucran con vandalismo que se ejerce en la vía pública.
Este acuerdo interinstitucional pretende crear un padrón definitivo sobre el estatus de cada una de esas empresas, incluso ya se cuenta con un sistema de revisión periódica para que no sean más pesquisas, sino una estrategia permanente para valorar y asentar las bitácoras del comportamiento de cada una de ellas.
Adicionalmente, se les visitará para que las personas o las empresas que compran y venden materiales producto del reúso como el cobre, el aluminio, el pet o el plástico, puedan tener un padrón de quien expende esos materiales mediante el registro de los suministradores para que sean localizables y sepan qué adquieren de manera lícita.
“Lo trascendente ahora es erradicar el clandestinaje y en consecuencia se disminuya la afectación hacia la población cuando camina a oscuras por las calles de sus fraccionamientos y colonias al haber sido robado el cableado eléctrico del alumbrado público o bien no llega el agua a sus domicilios porque el cable de los pozos fue saqueado”.
Adrián Castillo aclaró que la Sedum no parte de especulaciones y por eso hay un acercamiento con ese gremio para escucharlos y aplicar la regulación a este sector, el cual no puede operar en zonas habitacionales, porque representa un riesgo de incendio, tal y como ya ha sucedido en los dos últimos años.
Por último, señaló que en los seis operativos sorpresa realizados este año se han encontrado seis chatarreras clandestinas que fueron clausuradas y de inmediato se acercaron para regularizar su situación y así haya un buen servicio.