Renata Tarragona
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- De los 124 millones de ciudadanos chinos que viajan por el mundo cada año, México capta sólo a 168 mil.
Cada inicio de Administración federal, el Gobierno se propone atraer a ese turismo por considerarlo de alto poder adquisitivo, pero los chinos descartan a México por temas como inseguridad, dificultades al tramitar la visa y la falta de promoción.
«México no está en el imaginario del turista chino como para que, por su cuenta, desee venir aquí. En este mercado, México es sinónimo de balacera», explicó Romer Cornejo, especialista en China de El Colegio de México.
En el 2018 arribaron 167 mil 663 chinos a México, según la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación. Su gasto total fue de 154.8 millones de dólares, un 20.1 por ciento más que en el 2017.
China es el principal emisor de turistas internacionales, luego de un repunte económico de su clase media que cada vez tiene más interés en viajar. De los viajeros de este año, 22 millones son de alto poder adquisitivo.
Sin embargo, México se ha concentrado en promover destinos de playa que no les resultan atractivos, según Cornejo.
El trámite de obtención de la visa es engorroso y lento, pues se solicita comprobar estabilidad financiera y esperar mucho tiempo para una entrevista, según el presidente de la Asociación China Península de Yucatán, Bai Yi.
Algunos turistas chinos optan por tramitar la visa de 10 años de Estados Unidos, con la que es posible pasar a territorio mexicano, explicó Leo Li, promotor de la filial china de la agencia de viajes Thomas Cook.