Llueve de regreso a la casa por la noche y un auto sin luces se ha detenido adelante. Piso de inmediato el freno y doy el volantazo para evitar el choque, así como en cámara lenta.
Con el pedal de freno al fondo veo que me acerco al auto sin luces, sin embargo, la dirección del auto obedece a mi movimiento y logro evitar lo que hubiera sido un gran golpe.
¿Qué sucedió? Mi auto está equipado con lo que conocemos como sistema antibloqueo de frenos o ABS por sus siglas en inglés.
Es un invento alemán de allá de los setentas y que ahora se encuentra en casi el 75 por ciento de los autos de hoy. El efecto que acabamos de narrar es la principal característica de este sistema, poder controlar la dirección del vehículo estando con el freno a fondo.
¿Cómo lo hace?, cada una de las ruedas es monitoreada por un sensor que le va diciendo a la computadora del ABS que las ruedas están girando, en caso de una frenada a fondo estos sensores envían información a la computadora y de inmediato hace accionar una bomba, que sustituirá por el tiempo que dure la acción, a la bomba normal, pero con una característica especial, la cual elevará la presión.
Unas válvulas eléctricas accionadas por la computadora, abrirán y cerrarán en una frecuencia muy alta, logrando que las llantas giren y frenen rapidísimo, consiguiendo que nuestro volante pueda ser dirigido esquivando el obstáculo.
Este sistema se aplicó en aquel tiempo en los aviones y de ahí pasó a los autos, yo recuerdo haberlo visto por primera vez en un BMW Serie 7 de 1970, más adelante el sistema fue evolucionando de solo controlar el frenado para a auxiliar el arranque, evitando en la nieve y el lodo que las llantas se quedaran patinado y hundiéndose.
En esta situación, hace la función inversa del frenado, o sea ahora de lo que se trataba era de evitar que la llantas se patinaran enviando a “soltar” la llanta que tuviera mejor tracción para poder girar y deteniendo la que se patinaba.
No conforme con eso, la evolución siguió su camino y se fueron incorporando otros controles y más sensores hasta llegar a lo que hoy conocemos como sistema de control de estabilidad, DSC por sus siglas en inglés y otros más que, ojalá, tengamos oportunidad de escribir sobre ellos.
Así que mucho le debemos al ABS, yo siempre he comentado que para mí el ABS es el invento más importante en la evolución de la ingeniería automotriz, por su aportación a la seguridad al conducir.

*Eduardo Cánovas. Ingeniero mecánico con más de 25 años de experiencia en el ramo automotriz de marcas europeas, americanas y japonesas.

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