El comercio organizado de Aguascalientes estaría ausente en la edición 2018 de la Feria de San Marcos, anticipó el presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo del Estado, Rubén Berumen de la Cerda.
Los espacios ofrecidos para el sector se han reducido a 4, lo cual de por sí sería una presencia mínima, pero además están muy caros y eso ha generado desinterés y poco entusiasmo en los comerciantes.
Así, a pesar de que el Patronato de la Feria abrió hace unas semanas el periodo para el refrendo y designación de nuevos espacios para la verbena, hasta el momento nadie se ha acercado con intención de concretar el trato, agregó.
En entrevista, el líder de los comerciantes refirió que hace una década todavía se destinaban alrededor de 20 espacios en la zona comercial para los empresarios del ramo del estado; luego se redujo a 15, después a 10, el año pasado sólo les respetaron 7 y este año la oferta para la Canaco es de 4 lugares.
Esta merma para el comercio organizado del estado se ha generado “porque los tiempos cambian, las administraciones también y los intereses más”, añadió Berumen de la Cerda, al tiempo de recalcar que “antes había apoyo y respaldo para la gente local”.
“En la actualidad la tendencia es dar facilidades y beneficios a la gente que viene de fuera porque traen dinero y lo dejan aquí, mientras que al de casa se le ofrece algún descuento o trato preferencial como antaño, y ese no es el interés de quien organiza los festejos”.
En ese sentido, destacó que la relación con el Patronato y la autoridad es buena, pero en la comercialización de la Feria conviene más vender al 100% los espacios a foráneos que dar tarifas preferenciales a los locales, que además siguen siendo caras para éstos.
Y es que aunado al pago del lugar se requiere la inversión en la instalación del lugar, algún empleado que atienda al cliente y otro que vigile por las noches, por lo que a veces apenas sale para recuperar la inversión inicial.
Reconoció sin embargo que hay gente a la que le va bien o por lo menos lo suficiente como para paliar los tiempos en que no hay consumo alto, como la cuesta de enero, parte de febrero y un marzo que suele ser irregular, por lo que en abril se activa y en Feria la expectativa crece.