CDMX.- Si no tiene una película, programa de televisión o puesta en escena en la cual actuar, Héctor Bonilla se lo inventa.
«Generalmente trabajo mucho. Es que si no, no sale el ‘gordo’, hay que pegarle. Afortunadamente tenemos esto (la obra Cartas Marcadas), que se nos ocurrió a (mi esposa) Sofi y a mí, por ahí un monólogo y una obra con mi hijo Sergio y que dirigió mi otro hijo, Fernando.
«Son alternativas para poder chambear si no me llaman», dijo el histrión, en entrevista.
Admitir que en ocasiones tiene que buscar sus fuentes de empleo no es una crítica para los productores o directores, al contrario, es consciente de que eso forma parte del ciclo de un actor.
«La vida la protagonizas entre los 30 y los 50 años. Durante mucho tiempo estelaricé telenovelas o películas porque podía representar eso.
«Tengo 80 años, y tengo que pensar en buscar mi trabajo. No es una injusticia, es una lógica de vida. ¿Qué hago? Pues esto, aquí estoy moviéndome para todos lados y para sacar la chamba», agregó.
Por sus más de 50 años de trayectoria, el miércoles por la noche fue reconocido al terminar la función de Cartas Marcadas, que estelariza con su esposa y en la que brinda algunas intervenciones musicales.
Y es que algunas de las facetas no tan conocidas del actor son las de compositor e intérprete. No obstante, sostiene que no quiso caer en las tentaciones de ser cantante.
«Hace mucho tiempo, un 15 de septiembre, me invitaron en un antrito de la Zona Rosa a cantar con mariachi. Ni traje de charro tenía, me puse un traje campero y canté 10 canciones. Acabé, me fui para mi camerino. Después llegó una señora muy borracha, despojándose de sus vestiduras.
«Ahí dije ‘¿qué es esto?’. Con este alcahuete que es la música, lo mejor que me ha pasado fue encontrarme a Sofía y no poner en peligro (mi relación) por tener una carrera de cantante. Ahorita sí, con 80 años con mucho gusto (canto)», explicó.
Compartió que continúa en tratamiento contra el cáncer de riñón que padece, y que, de acuerdo con los médicos, todo marcha bien.
(Fidel Orantes/Agencia Reforma)