Mariana Montes
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Desde fuentes bibliográficas para realizar un proyecto escolar hasta videos, blogs y programas, los niños y las niñas encuentran en internet y redes sociales un mundo de información al alcance de su mano.
Tal abundancia de datos y nuevas tecnologías de la comunicación crea un reto que los papás de hoy podrán sobrellevar, si establecen conexiones y diálogos efectivos con sus hijos, señaló en entrevista el especialista estadounidense Hal Urban.
Reconocido en el campo de educación del carácter y autor de libros como Las grandes lecciones de la vida, Palabras positivas, resultados poderosos y Abuelo, escuela de la vida, el experto estuvo en la Ciudad para brindar la charla «Hablando con tus hijos, 7 principios para una vida de calidad», organizada por el American Institute of Monterrey.
En entrevista, el también doctor en educación por la Universidad de San Francisco argumentó que no todo lo que se encuentra en el mundo virtual es positivo para la formación de los hijos.
«No condeno a las redes sociales ni a la tecnología. Hay ahí cosas buenas e información que utilizamos todos los días», aclaró.
«Lo que sucede es que los niños, especialmente los más chicos, son muy pequeños para entender que el input que reciben de medios y redes sociales, es decir, eso que están dejando entrar a su cabeza, puede ser dañino. Ellos necesitan aprender a dejar entrar lo bueno y útil, y desechar lo malo».

Paternidad exitosa
Ser padre, consideró Urban, es el trabajo más importante que alguien puede desempeñar, ya que lo vuelve responsable de la educación de un ser humano desde sus primeros años.
El autor destacó que la comunicación cara a cara y la conexión con los hijos brindan a éstos una guía para navegar por un mundo sobrecargado de información, pues les ayuda en la formación de su carácter y en el discernimiento de qué deben dejar entrar en su mente y qué necesitan desechar.
En este sentido, Urban expuso tres claves para una paternidad exitosa.
«La primera de ellas es el modelo a seguir. Tú como papá eres un modelo para tus hijos. Ellos te ven, te escuchan y te copian. Por eso, invito a los padres de familias a que sean conscientes de esta situación y actúen acorde.
«La segunda clave es pasar tiempo de calidad juntos: pueden salir a un picnic, asistir a un evento deportivo o ver una película en el cine. No necesariamente están platicando, pero están haciendo algo juntos y es algo divertido».
El último punto, expresó, es tener conversaciones significativas, y para ilustrar su punto el especialista en educación expuso un ejemplo.
«La cena es un tiempo maravilloso para platicar. El consejo que le doy a los papás es que, en primer lugar, traten de cenar todos juntos regularmente y que aparten todo tipo de aparatos. Después les digo que hagan esta sencilla pregunta a la familia: ‘¿Qué fue lo mejor que te pasó en el día?’.
«Esto hace que cada miembro reflexione sobre su día y se concentre en lo positivo, porque muy a menudo verbalizamos las cosas malas en vez de las buenas. Los papás siempre pueden hacer la misma pregunta y las personas siempre te darán una respuesta diferente».
En adición a todo lo anterior, agregó, papá y mamá necesitan ser selectivos y vigilantes con lo que permiten que sus pequeños vean, escuchen y lean en internet.
«Los papás necesitan ayudar a los niños a procesar la información y cuidar el input que reciben de los medios.
«Lo que hago en mis pláticas con niños, y que recomiendo a los papás, es mostrarles una foto de un bote lleno de basura y decirles: ‘No quiero que así sea tu mente. No quiero que absorbas todo lo que ves en los medios».

Tarea para maestros
En los 36 años de experiencia que tuvo como maestro, Urban aprendió una valiosa lección: Los profesores también son modelos a seguir para los chicos.
«Hay niños que no tienen una guía apropiada de sus padres. Y tal vez los maestros no están con los estudiantes todo el tiempo, pero sí se pueden volver como sus padres sustitutos, y los chicos se pueden querer modelar a partir de lo que ven que hacen los docentes».
Emocionado, el autor aún recuerda la carta que un alumno le escribió años atrás, donde narraba la manera en que vivía de motel en motel con su mamá y cómo le hubiera gustado que alguien como Hal fuera su padre, figura que nunca conoció.
«La reflexión que saqué de esto es que los maestros pueden llenar esos huecos de paternidad en la vida de los chicos. Ellos deben considerarse modelos a seguir sin importar que conozcan o no las situaciones que atraviesan sus estudiantes.
«Tengo la teoría de que la tecnología crea mayores y nuevos retos para los maestros», reiteró. «Ellos, junto con los papás, tienen que lidiar con una generación sobrecargada de información. Nuestro trabajo, entonces, es ser una guía, una figura que acompaña».