Carlos Reyes Sahagún

Cronista del Municipio de Aguascalientes

Sean estas líneas una invitación para que el próximo viernes, a las 17.30 hrs., sintonice la frecuencia de Radio Universidad Autónoma de Aguascalientes -94.5 de frecuencia modulada- y escuche el programa Palabras contra metralla, que producen conjuntamente la emisora universitaria y el Departamento de Historia del Centro de Ciencias Sociales y Humanidades.

            Con este esfuerzo radiofónico, la UAA recuerda a la Convención Militar Revolucionaria de Aguascalientes en su ya próximo aniversario centenario.

            A decir de su productor, el comunicador Mario de Ávila, el título quiere expresar lo que fue aquella magna reunión, que intentó evitar la continuación de la guerra fratricida.

Pero fíjese bien, el programa se llama Palabras contra metralla, y no como debiera haber sido aquello: Ideas contra metralla, esto por la ausencia de planteamientos debidamente estructurados que alcanzaran las alturas de un programa de gobierno; que fueran allá de la proclama patriótica –o patriotera, si gusta-.

Pero aun esto es digno de destacarse, tan sólo para dejar de manifiesto una de las más graves carencias que ha padecido México prácticamente desde su nacimiento, es decir, lo tremendamente complicado que ha sido –es– dialogar, razonar; pelear con la fuerza de las ideas. Hacerse valer mediante argumentos, y la generosidad de reconocer la razón del otro, y si bien es cierto que se ha avanzado en este terreno, aún queda mucho por hacer.

Este avance está dado por el hecho de que no se recurra a la fuerza de las armas, para hacerse valer, pero no deja de existir la imposición, que en última instancia es otra forma de violencia. En efecto, de las armas a las despensas, o al maiceo, hay, sin duda, un avance.

Sobre esta problemática en la convención, no en balde habría señalado el jovencísimo general José Isabel Robles, vicepresidente de la asamblea, que “de todos estos discurseadores no se saca un Demóstenes, y por eso andamos como andamos” esto según cuenta Martín Luis Guzmán en su espléndido relato El águila y la serpiente.

Palabras contra metralla, que conduce Mario de Ávila y tiene como colaboradores de fijo al doctor Luciano Ramírez Hurtado y a este servidor de la palabra histórica, se transmite desde el siete de marzo próximo pasado, y si bien es cierto que el tema central es la Convención de Aguascalientes, la emisión ha realizado un muy amplio recorrido, prácticamente desde los inicios de la revolución de 1910, hasta el fin de la usurpación huertista y la decisión de realizar la reunión en Aguascalientes, y no en México, tal y como se previó inicialmente, y ha abarcado prácticamente todos aquellos acontecimientos que directa o indirectamente fueron causales de esta reunión, la campaña del Ejército Constitucionalista, los agravios que fueron sumando Villa y Carranza y fuerzas que los acompañaron, la toma de Zacatecas, los Tratados de Torreón, los esfuerzos de la Comisión de Pacificación, etc.

Por otra parte, Palabras contra metralla ha ido más allá de los hechos estrictamente revolucionarios, y ha dedicado programas a, por ejemplo, la participación de las mujeres en la revolución, el bandidaje en la región, la apertura de la Avenida Madero, la fisonomía urbana de Aguascalientes en esos días, los límites de la ciudad, sus actividades productivas, la feria de San Marcos y las fiestas de la Asunción durante la revolución, el Teatro Morelos, e incluso a la Gran Guerra, mejor conocida como Primera Guerra Mundial, cuyo inicio también ocurrió hace 100 años.

Contrariamente a lo que se afirmó en aquellos días, que a Aguascalientes no se había venido a discutir personalidades, en Palabras contra metralla sí se ha hecho, y se ha analizado a personajes como el coronel Albero Fuentes Dávila, gobernador del estado en esos días y artífice de la apertura de la Avenida Madero, su secretario general, el incorruptible mayor David Berlanga, el coronel villista Roque González Garza, los generales Felipe Ángeles y Lucio Blanco, el periodista Zeferino Mares…

En el programa han participado -me ahorraré los títulos, pero la mayoría son historiadores profesionales, todos ellos especialistas en los temas que tocaron- entre otros, a Marcela López Arellano, Yolanda Padilla Rangel, Andrés Reyes Rodríguez, Aláin Luévano Díaz, Vicente Esparza Jiménez, Víctor Manuel Carlos Gómez, Adrián Gerardo Rodríguez, Jorge A. Cardona, etc.

En fin, que ojalá y se dé usted un tiempecito para ocuparse de este tema y sintonice la emisora los viernes a las 17.30 hrs., o en su repetición, los sábados a las 14.30 hrs. También existe la posibilidad de que acceda a algunas de estas tertulias a través de la página en Internet de Radio UAA, susceptibles de encontrar a través del, perdón por la palabreja, podcast.

Quizá no sea tan peligroso dejar la historia en manos de los historiadores, dicho esto en alusión a alguna otra pública actividad –usted me entiende-. Pero a final de cuentas la historia es patrimonio de todos, y está ahí para todos la tomemos y la hagamos nuestra.

Concluyo no sin formularle otra invitación: mañana, en punto de las nueve hrs., se presentará en Palacio de Gobierno, el cómic “La convención de Aguascalientes de 1914. Una historia ilustrada”, con textos de Gustavo Vázquez Lozano y dibujos de Rocko. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a [email protected]).