Al informar que más de catorce mil pruebas de tamizaje (cuestionario psicológico sobre consumo de sustancias adictivas) se aplican este año en los planteles de educación básica y media superior, el psicólogo Blas Tejeda Álvarez, jefe del Departamento de adicciones del ISSEA, advirtió que la prohibición no lleva a los menores de edad a consumir sustancias ilegales o legales, el gran problema se centra en la permisibilidad de padres de familia que se los dan a probar, incluso a edades de los 10 o 13 años de edad.

Informó que cuando menos el diez por ciento de los resultados de las pruebas psicológicas de tamizaje requieren una intervención directa con los estudiantes de primaria, secundaria o preparatoria con riesgo de desarrollar la adicción, por lo que se requiere una intervención directa por parte de padres de familia y especialistas en la materia.

En entrevista con El Heraldo, el psicólogo sostuvo que existe una tendencia a iniciarse cada vez más en una edad temprana en las adicciones, ya que existe una disponibilidad en el medio ambiente, donde los jóvenes estudiantes han empezado a consumir alguna droga al menos una vez en su vida a partir de los 13 años de edad y a los 10 años lo han hecho con el alcohol.

Es preocupante esta situación, porque entre más temprano se inicia el consumo, existe la posibilidad de que las personas caigan en las adicciones.

Por eso se deben reforzar las actividades de prevención en las primeras etapas del desarrollo, de tal forma que el Consejo Estatal contra las adicciones a través de los cuatro centros de atención primaria en adicciones trabaja en escuelas primarias, secundarias y prepas. Cada año se realizan al menos 14 mil pruebas de tamizaje, de carácter psicológico, que evalúa siete áreas de la vida y se observan las problemáticas familiares, salud mental y consumo.

Aquellos estudiantes que han probado una sustancia sea legal o ilegal, se les somete a un proceso, primero se les ofrece la información a las escuelas de ese tamizaje que se aplica a toda la escuela, y de ahí se toma de inmediato cuando menos el 10% de los jóvenes o adolescentes en alto riesgo, con quienes se trabaja en prevención en adicciones.

Pero también se hace prevención universal con toda la escuela, de tal manera que se ayuda a este sector más vulnerable frente a estas problemáticas, puntualizó el psicólogo de adicciones del Instituto de Servicios de Salud de Aguascalientes.