Rodolfo G. Zubieta
Agencia Reforma

LAS VEGAS, EU.- De todos los negocios que Rick Harrison ha concretado a lo largo de su vida, ninguno ha sido tan productivo como cuando aceptó realizar el reality “El Precio de la Historia”, para la cadena History.
En el show, programado en más de 150 países, el estadounidense, de 53 años, abre al público las puertas de su tienda de empeños Gold & Silver en Las Vegas, donde realiza tratos fuera de lo común por piezas de colección que guardan un pasado sumamente interesante.
“Acepté porque así iba a obtener prensa gratis y, seguramente, si duraba una temporada, sería bueno para mi negocio. Jamás imaginé que después nos transmitirían en todo el mundo y llegaríamos hasta este momento, cerca de grabar la decimoquinta temporada.
“Si no hubiera sido por el show, nunca habría viajado por todo el mundo. El negocio, obviamente, prosperó mucho, pero ya es una locura. ¡Recibo a 4 mil personas al día en la tienda! Lógicamente, todos compran al menos una cosa”, reconoce, en entrevista.
Después de los casinos, la tienda de empeños de Harrison es la atracción número uno en “La Ciudad del Pecado”, algo que seguramente hace rabiar a todos sus competidores.
“Cuando comencé en este negocio era una tiendita pequeña que debía competir contra las grandes empresas de empeños, esas que tienen 100 sucursales y son voraces. Pensé: ‘Si voy a competir contra ellas, al menos seré ‘el Tiffany’ de los empeños'”.
La serie, que transmitirá nuevos episodios en México a partir de este 29 de julio, es el show más visto de History, con más de 8 millones de espectadores a la semana sólo en Estados Unidos.
Por eso no es de sorprender que Harrison y su familia sean unas verdaderas celebridades, algo que Rick acepta a regañadientes.
“La fama es un dolor en el trasero. Cada vez que estoy en público uso gorra y gafas porque todos me reconocen. A veces se ponen muy locas las cosas cuando salgo con mi esposa o con mis hijos. ¿Qué me ven? ¡Soy sólo un tipo gordo que dirige una tienda de empeños!
“Por ejemplo, cuando voy con mis nietos a Disneylandia es una locura, siempre me estoy escondiendo. Aunque también amo esta parte, no lo niego, sí me gustaría tener un switch que apagara mi fama de vez en cuando”, confiesa el empresario.
El futuro de Gold & Silver recae ahora completamente en las manos de Rick luego de que su padre, Richard “Old Man” Harrison, patriarca del negocio, falleciera la semana pasada a causa del Párkinson que lo aquejaba.
“Mi papá era un tipo excelente, todos lo amaban porque era un hombre bueno y a todos les recordaba a un abuelo cascarrabias. Era muy gruñón, pero en realidad tenía un corazón de oro”.