El ex director del Instituto de Educación de Aguascalientes, Francisco Chávez Rangel, aseguró ayer que tiene las manos limpias, que no incurrió en delito alguno durante su desempeño y por lo tanto no hubo daño patrimonial en la dependencia.

Puntualizó que nadie le había notificado de las imputaciones en su contra y es la primera vez que lo citan en tres años a rendir cuentas ante la autoridad, como tampoco le notificaron de estar inhabilitado para ejercer el servicio público, “sé lo que dicen los medios”, recalcó.

En entrevista en el marco de su comparecencia ante el juez de Control y Juicio Oral del Poder Judicial del Estado, convocado a audiencia inicial por imputaciones de ejercicio indebido del servicio público, aseguró que confía en las instituciones y que es inocente.

Se dijo sorprendido por estar siendo acusado de haber contratado en su gestión a un despacho de abogados externo a la institución, y “hoy el IEA viene representado por un abogado externo a la institución; nada indebido hay”, recalcó.

Chávez Rangel reconoció que su administración en el IEA contrató a un despacho de la firma de Juan Collado, a quien dijo no conocer personalmente, si bien sabe de su prestigio como litigante.

Indicó que se le cubrieron honorarios por menos de 8 millones de pesos y que sí hizo el trabajo para el que fue contratado, por lo que el IEA deberá mostrar las pruebas conducentes, en su momento.

En ese sentido, dijo que si el “testigo estrella” en el caso es el subdirector jurídico del instituto, es difícil suponer que acuda a declarar a favor de él (de Chávez) y dar cuenta de que efectivamente el honorario que se cubrió tuvo como contraprestación un servicio profesional.

El ex funcionario admitió que actualmente presta servicios de Consultoría, como independiente, por lo que no ejerce el servicio público sino que actúa en el ámbito de la iniciativa privada.

Finalmente, comentó que mantiene comunicación y amistad con el ex gobernador de Aguascalientes Carlos Lozano de la Torre, que lo admira y considera que ha sido el mejor gobernador del estado; además, confía en que el caso se resolverá a su favor.