David Loji
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Sube al más pequeño de los Mercedes y te encontrarás con un gigante tecnológico. En esta cabina basta con decir «Oye, Mercedes: tengo frío» para que una asistente personal ajuste automáticamente la temperatura del auto. Lo mismo sucede si quieres cambiar la iluminación o buscar, por ejemplo, una gasolinera: el auto sigue tus órdenes.
Esto es gracias a MBUX, la nueva interfaz de Mercedes-Benz, que además de un asistente de voz, integra dos pantallas de 10 pulgadas configurables y con gráficos de última generación que muestran desde la velocidad del auto hasta la música que reproduce.
Lo más sorprendente de este auto está ahí, y no es para menos, pues esta interfaz fue entrenada con Inteligencia Artificial para entender e interpretar el lenguaje humano. Todo ello se combina con un interior pulcro con pocos botones y un tablero futurista con sus ventilas de aire iluminadas.
A pesar de que es capaz de pasar de 0 a 100 en ocho segundos su dirección está mucho más orientada a la comodidad que a la deportividad.
Es más largo y ancho que su antecesor y, en la versión Sport, integra el kit estético AMG que incluye pedales deportivos de acero inoxidable, pinzas de freno con el logotipo de la marca y volante deportivo.
Este millennial citadino está enfocado en la tecnología y la marca dice mucho de a dónde quiere ir al incluir su nueva interfaz en todas las versiones de este modelo.