Ovacionados

CDMX.- Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, en plan de dos viejos amigos que se reúnen para cantar, brindaron sus historias ante un Auditorio Nacional que sólo tuvo ovaciones para ambos.
Trasladándose de una animación de dos cuervos que los representaban, proyectada en el escenario del recinto, los españoles aparecieron en el entarimado en medio de humo artificial, a las 20:50 horas del viernes.
Al ritmo de «Esta Noche Contigo», su tercera gira juntos No Hay Dos Sin Tres arrancó con los coros de sus casi 10 mil fans, cifra de organizadores.
Entre sus palmadas en la espalda, a ratos abrazados, los intérpretes se tomaron tiempo para sentarse alrededor de un mesa, que tenía dos copas, para charlar de su trayectoria y un poco de política.
«Mi primo (Serrat) y yo dijimos: ‘vámonos a Latinoamérica, en eso llegamos a México donde dijimos si le dieron asilo a Evo Morales, a nosotros también.
«Además también nos gusta la platita, porque cuando estamos juntos trabajamos la mitad y cobramos al doble», bromeó Sabina en tanto sus seguidores reían y él daba inicio a «No Hago Otra Cosa Que Pensar en Ti».
Acompañados por siete músicos y dos coristas, los cantantes también provocaron el reconocimiento del público al tocar sus guitarras en canciones como «19 Días y 500 Noches» y «Cantares».
Aún con los piropos que les gritaban, como «guapo» y «te amo», los artistas bromearon entre ellos y contaron anécdotas como en «Nanas de la Cebolla», canción en la que Serrat recordó a su amigo Alberto Cortez.
«La hemos compartido siempre y esta noche quiero seguir compartiéndola, va por ti Alberto», dijo.
Luego se sintieron tan cómodos en el recinto que hasta se atrevieron a besarse en la boca. Momento en que los aplausos fueron más fuertes. Luego se vistieron como piratas para interpretar «La Del Pirata Cojo».
Su concierto también destacó por llenar el escenario de colores de la bandera de México en temas como «Y Nos Dieron las 10». (Brenda Martínez/Agencia Reforma)