Los resultados del domingo pasado dejaron varias lecturas que habrá que esperar cómo las procesa cada uno de los partidos, principalmente quienes quedaron arriba de los históricos y de éstos, si son capaces de reorganizarse, o de aquellos que se conforman con alcanzar el 3% de la votación global para seguir pegados a la ubre gubernamental.

Como sucedió hace seis años con el PRD, en esta ocasión el “efecto López Obrador” impulsó varias candidaturas locales de Morena, lo que no significa que así será siempre y el mejor ejemplo lo pueden dar los perredistas, que después de 2012 creyeron que iban en ascenso y bastaba con la marca PRD para alcanzar mayores triunfos, mismos que estuvieron a su alcance en aquel momento, pero seis años después se dan cuenta que ni con ir como acompañante de la derecha fue posible alcanzar las victorias que creen merecer.

De acuerdo a los resultados preliminares, Acción Nacional retuvo las dos senadurías de mayoría y Morena quedaría en segundo lugar, por consiguiente se le asignaría la senaduría de primera minoría, lo que determina que por primera vez, desde el año 2000, el PRI queda fuera de la Cámara Alta, y en los mismos términos puede ser en la Cámara de diputados.

A nivel local el PAN volverá a ser mayoría y como segunda fuerza emerge Morena, con la novedad que el PRI no obtuvo una sola victoria de mayoría relativa, al igual que Nueva Alianza, debiéndose conformar con que les asignen una o dos diputaciones “plurinominales”, que les obligará a ser uno más de la “chiquillada”.

En estas condiciones hay una reestructuración del mapa político estatal como derivación del mandato popular, que dispuso dejarles a unos la misma porción de 2016, a otros les entregó una parte y estar al tanto de lo que hacen con ella, a aquellos les quitó todo al no haber sabido entregar buenas cuentas y a los demás ni siquiera los tomó en cuenta.

Como es normal en estos casos, después del desenlace comicial viene la hora del arqueo, de analizar lo que se hizo y cómo se dieron las cosas.

En Acción Nacional echaron las campanas al vuelo por haber retenido el control del Congreso del Estado y las senadurías, lo mismo que dos de las diputaciones federales, sin embargo es una victoria amarga, áspera, al perder Ricardo Anaya la presidencial, quien creyó que bastaba con empuñar la espada de la venganza y mantener una sonrisa acartonada para serle simpático a los ciudadanos, lo que es una lección para todos aquellos y aquellas que localmente están en esa línea.

Por su parte, Morena puede seguir en progreso si es capaz de sanar las heridas que mantiene abiertas desde hace varios años, provocado por una directiva excluyente que ha tratado de borrar el pasado, sin embargo, ante el triunfo de López Obrador está más que presente Nora Ruvalcaba Gámez, que por más de 12 años ha sido una firme promotora del tabasqueño, labor que mantuvo aun cuando fue apartada de toda participación, junto con su esposo Fernando Alférez Barbosa.

El Revolucionario Institucional está obligado a una “limpia” total. Lo menos que pueden hacer los directivos a nivel estatal y municipal es presentar su renuncia y que sean otros los encargados de restablecer el orden. Aun en las actuales condiciones, es un partido que con esfuerzo, dedicación, constancia y una gran dosis de humildad puede recuperarse.

De lo vivido por los priístas podría suponerse que el lorenismo y el lozanismo están en retirada, pero no hay que dejarse ir con las apariencias ya que si hay un reagrupamiento de sus fuerzas lograrán subir una montaña empinada y escabrosa, lo que tendrían que hacer con decisión y perseverancia como única forma de remontar.

El Partido Nueva Alianza no logró retener las diputaciones locales de mayoría y tampoco “pintó” en las elecciones federales, lo que exigiría una reflexión profunda para dejar de seguir de la medianía hacia abajo. Desde su nacimiento, en julio de 2005, como producto del cisma que encabezó al interior del PRI la entonces dirigente del SNTE, Elba Ester Gordillo Morales, no ha podido encumbrarse. Esta vez, lejos de investigar las razones del debacle, la directiva estatal se enfoca en la disputa que hay en el magisterio por el liderato sindical, aun cuando han señalado hasta la saciedad que Nueva Alianza es independiente del Sindicato.

En cuanto al Verde Ecologista de México aprovecha cualquier rendija para colarse a los demás partidos para firmar alianzas, lo que le ha permitido tener cierta presencia en el entramado, pero salvo esporádicas conquistas directas ha nadado de ha muertito, lo que le asegura las jugosas prerrogativas que disponen las leyes estatales y nacionales.

Lo único cierto es que el juego político da y quita, por lo tanto, como dijera el clásico, no hay victorias ni derrotas para siempre.

POR FIN RAZONARON

Tuvieron que pasar casi tres sexenios para que el Seguro Popular incluyera en sus servicios las atenciones médicas de cáncer, por lo que las personas mayores de 18 años que sufragan por esas prestaciones ya no tendrán que vender sus bienes, o andar mendigando para pagar a médicos y hospitales particulares.

Son múltiples los casos que las familias han tenido que recurrir a lo que tienen a su alcance para tratar de que el familiar recupere su salud, que cuando se trata de intervenciones quirúrgicas son muy costosas, lo que motivaba la reiterada petición al gobierno para que introdujera la atención a los enfermos de cáncer, lo que finalmente se ha logrado, según señaló Miguel Ángel Piza, director del Seguro Popular en Aguascalientes.

Su aplicación es posible al insertarse en el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos (FPGC), que dijo Piza, es un fondo para enfermedades de alto costo, lo que define el Consejo de Salud General a nivel federal y que es administrado por un fideicomiso, “el cual proporciona recursos a los prestadores de servicios acreditados y con convenio de colaboración vigente”, apuntó, acuerdo suscrito con el Hospital Miguel Hidalgo en donde tienen lugar las intervenciones y en caso de ser necesario se envía al paciente al Hospital de Alta Especialidad del Bajío, de León, Guanajuato.

Los requisitos para ingresar al Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, es carecer de seguridad social y estar vigente su afiliación al Seguro Popular, ser atendido en un nosocomio que cuente con convenio de colaboración vigente y que esté acreditada para la intervención del programa previsto, así como el diagnóstico por parte de la unidad hospitalaria.

Es importante recordar que con la creación del Seguro Popular se acabó la atención gratuita en el hospital civil, por lo que sólo quienes tienen un ingreso pueden inscribirse en este programa, en cambio aquellos que carecen de recursos económicos su única opción es esperar la ayuda del prójimo, de lo que puede dar cuenta el organismo católico Cáritas, que recurre a El Heraldo para que publique las necesidades que hay sobre ese particular, acción que afortunadamente ha encontrado una generosa respuesta de los lectores, pero que no debería vivirse si el Estado se hace cargo de esas personas, al fin y al cabo que el dinero que destine para ello provendrían de los impuestos que pagan los aguascalentenses, y hacerlo es darle un destino adecuado.

EFECTO DEL FUTBOL

La mañana de ayer la ciudad de Aguascalientes volvió a demostrar la atracción que tiene por el futbol, al haber un mínimo de vehículos y peatones en las calles, mientras que en casi todas las casas comerciales tenían sintonizado el partido entre Brasil y México, lo que se normalizó poco antes de 12 horas, con la intensificación del tránsito. Sólo el deporte es capaz de unir a rojos, azules, amarillos, verdes, morados y turquesa, que por casi dos horas se olvidaron de sus diferencias políticas, aunque en esta ocasión, en lugar de fanfarrias, fueron caras largas, al echar los brasileños a los mexicanos del torneo mundial.