NOÉ GARCÍA GÓMEZ

El peso del triunfo de Andrés Manuel en el actual sistema político mexicano todavía no se dimensiona, la sola mayoría que tiene en el Congreso de la Unión, así como en 19 congresos Estatales, las imposiciones de las decisiones a través de “consultas”, la nueva organización federal con los “Súper Delegados”  ya dan muestra de la nueva realidad.

Con lo anterior sostengo que está en vías de conformarse un nuevo sistema político en nuestro país, donde el sistema de partidos como lo conocíamos se transformará, y la oposición actuará distinto a como se comportaba en la  historia moderna de México; el pasado artículo describí lo que llamo la Oposición Pragmática, hoy abordaré a lo que considero la Oposición reactiva.

Liderada por el PAN, que tiene como estrategia contrastar las acciones de la nueva mayoría de Andrés Manuel, donde toda acción del gobierno corresponde una reacción de esta oposición, un poco improvisada, pero tratando de representar a esa parte del electorado que no votó por AMLO.

Dicha estrategia veo que se centra principalmente en dos frentes; por un lado en las bancadas en el Congreso de la Unión, la mayoría de las acciones en formada de posicionamientos tanto en tribuna, como mediáticos, de manera rezagada presentando iniciativas o modificaciones; el otro frente es por medio de sus gobernadores tomando como bandera principal el respeto al federalismo, este último frente lo veo con mayor peso conceptual y legal, lamentablemente tiene menos reflectores mediáticos a nivel nacional.

Pero creo que el problema es, repito, que más parecen iniciativas individuales (liderazgos, grupos parlamentarios, gobernadores) que como un plan de Acción Nacional. La actual situación como partido parece diluido. Se está rezagando en la agenda pública, tal vez por la dirigencia de transición, y esperemos que hoy con la llegada de Marco Cortés a la presidencia nacional, tomen un rumbo. Esperemos que  las cosas se asienten, el partido se reordene rápido y firme, para poder ser la oposición que espera el ciudadano.

Ahora una importante pregunta, ¿van a seguir oponiéndose a todo lo que diga el gobierno o la fracción parlamentaria, limitándose a criticar y llevar la contraria? Creo que dicha estrategia puede tener un punto de inflexión, limite y posterior desgaste, sobre todo si no está sustentada seriamente en un proyecto alternativo de país, que esté concatenado con iniciativas y propuestas planeadas; pero además reconociendo algunas posibles coincidencias con el presidente.

Termino con lo que escribió Carlos Bravo Regidor “Más allá de sus innegables habilidades políticas, López Obrador va a necesitar oposiciones que le corrijan y le cobren sus errores. Que lo mantengan alerta.”

Agrego, más que López Obrador el ciudadano que votó o no por él, necesita a esa oposición que lo corrija y de elementos para que el ciudadano contraste y de ser así le cobren los errores, tanto en simpatías como en las elecciones. Al día de hoy veo al PAN como una oposición sanamente reactiva, pero puede fortalecerse y convertirse en una oposición de contraste; pero para eso se requiere un proyecto de país.