Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Casi la mitad de las 6 mil clínicas estatales de primer nivel evaluadas por la Secretaría de Salud (Ssa) no tienen luz, agua o drenaje, alertó Asa Cristina Laurell, subsecretaria de Integración y Desarrollo del Sector Salud.
Aseguró que en 42 centros de salud no hay ninguno de los tres servicios básicos y en 861 no hay médico, por lo que son atendidos por un pasante o enfermera.
Además, explicó, en la mitad de las unidades hace falta instrumental básico como baumanómetro, estuche de diagnóstico o bisturíes, y a febrero pasado, el promedio de abasto de medicamentos era del 36 por ciento.
«Es una situación en la cual no se pueden prestar los servicios. Funcionan muy mal.
«Este análisis de abasto en medicamentos se hizo en función de lo que el Seguro Popular (indica) que debe tener el primer nivel», detalló la funcionaria en entrevista.
Aseveró que aunque los municipios tienen la obligación de proveer los servicios básicos a los centros sólo el 46 por ciento cuenta con ellos.
La Secretaría de Salud realizó un censo estratégico en 13 estados considerados prioritarios por su rezago en la materia: Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.
Según el diagnóstico, el 75 por ciento de las unidades requiere de mantenimiento porque presenta daños en su infraestructura, además 390 unidades tienen afectación severa y requieren una intervención urgente.
Las unidades adolecen de rampas de acceso, luminarias o vidrios y la mayoría necesita mobiliario, como sillas, escritorios, lavabos y área de exploración.
El 17 por ciento de las clínicas carece de un núcleo básico, el cual está formado por un consultorio con un médico y una enfermera que atiendan a una población de 3 mil personas. Un centro de salud debe tener dos núcleos, uno en la mañana y otro en la tarde.
De acuerdo con el censo, hay 545 unidades sin medicina preventiva, 62 sin odontología, 72 sin rayos X y 81 sin laboratorio.
«Estamos pensando reorganizar las jurisdicciones sanitarias. Queremos construir distritos de salud y formar redes», dijo.
Laurell precisó que este año los estados recibieron 6 mil 50 millones de pesos de lo que antes era el componente de salud de Prospera y que se transfirió al programa de atención médica y fármacos gratuitos.
El acuerdo que se hizo con cada uno de los estados, precisó, es que los recursos se emplearan en mejorar las condiciones de las unidades de primer nivel en zonas de alta y muy alta marginación y preferentemente con población indígena.
«Con ese dinero hemos logrado levantar muchos de los problemas que encontramos en el censo estratégico, y además logramos que esos estados hayan podido hacer acreditación de sus unidades», aseguró.