La enfermedad de Parkinson es la primera causa de atención neurológica y de discapacidad en el mundo en personas mayores de 55 años, y sobre ella, en el IMSS se trata los pacientes con medicina de última generación y tecnología de estimulación cerebral profunda.

“Se trata de una terapia de vanguardia mundial para derechohabientes con Parkinson, ya que se les coloca un marcapasos que estimula la zona afectada a partir de lo cual presentan una notable mejoría y vuelven a moverse, pueden caminar, hablar, reducir síntomas de rigidez y temblor de extremidades”, explicó el doctor Carlos Cuevas García.

Con motivo del Día Mundial del Parkinson, que se celebró ayer, destacó que el Seguro Social es la única institución de salud pública en el país que otorga este dispositivo.

El especialista explicó que mediante una pequeña abertura en el cráneo del paciente se le coloca el neuroestimulador, el cual envía impulsos eléctricos a la zona afectada del cerebro, para interferir y bloquear las señales que causan los síntomas del Parkinson.

“Cuando el paciente empieza con temblor en cualquier parte del cuerpo, la enfermedad ya se encuentra avanzada; se calcula que al presentarse el primer síntoma la persona ha perdido 80% de las neuronas que producen la dopamina, la cual controla el movimiento y por ende produce este padecimiento”.

Al pasar meses o años sin atención médica, el 20% de las personas pueden tener temblor en extremidades, cabeza, barbilla e incluso en la boca. El temblor característico sólo se produce en reposo, la mano está descansando y hace un movimiento conocido como temblor en cuenta monedas.

Comentó que otro síntoma es la rigidez, el paciente se siente duro, apretado; pierde capacidad para moverse, para girar y es lento para realizar sus actividades cotidianas. Además, pierde la expresión facial y pareciera que estuviera enojado; tiene complicaciones para hablar, baja el sonido de la voz, se le enreda la lengua y empieza a salivar; hay grasa en la frente, así como estreñimiento, problemas urinarios y depresión.

Refirió que también presenta dificultad para caminar, arrastra un pie o ambos; asume una postura flexionada, con las manos hacia adentro, sin realizar a la marcha el braceo normal y presenta dolor por la rigidez de las extremidades.

Para tratar el padecimiento, en el IMSS se cuenta con apoyo de psicólogos, psiquiatras, urólogos, internistas y neurólogos; además se brinda rehabilitación física, medicamentos y tecnología avanzada como estudios con resonancia magnética y marcapasos cerebral, para pacientes candidatos a esta terapia.