Llama la delegación del INAH a los propietarios de fincas históricas y no catalogadas ubicadas en el Centro Histórico de la ciudad y en los barrios tradicionales, a que se acerquen a la institución para buscar soluciones de apoyo para su restauración y evitar que, por estar en situación de abandono, se puedan derrumbar, señaló su titular, Héctor Castanedo Quirarte.

“El hecho de que tengan una finca antigua, no significa que no puedan hacer nada, sí se pueden hacer muchas cosas, siguiendo una norma establecida y en donde todo mundo sale ganando”.

Castanedo Quirarte reconoció que las actividades actuales, no son las del siglo XIX, por lo que el INAH está abierto para que esas fincas tengan un uso acorde a las necesidades actuales tanto en materia habitacional o bien de tipo comercial. “No podemos exigir que se viva como en el siglo XIX o que se venda como en el siglo XIX, pero tenemos la apertura para su adaptación acorde a los servicios”.

El delegado del Centro INAH puntualizó que dicha instancia federal es aliada, mas no enemiga, por lo que incluso algunos propietarios han comenzado a acercarse para recibir el apoyo y la asesoría en las labores de restauración.

Finalmente, Castanedo Quirarte recordó que el INAH tiene detectadas alrededor de 100 fincas en el Centro de la ciudad, así como en los barrios tradicionales de El Encino, La Purísima, Guadalupe y La Salud, donde las viviendas prácticamente están en deterioro.

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