Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde el primer minuto de su mandato, Andrés Manuel López Obrador gobierna con su propio diseño de Administración Pública Federal, que contempla la creación de la Secretaría de Seguridad, así como de la figura de los llamados “superdelegados”.

En el último día de su Administración, el Presidente Enrique Peña Nieto publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reconfigura el organigrama federal, mismo que entra en vigor el primero de diciembre.

El decretó prevé la transformación de la Comisión Nacional de Seguridad -que hasta hoy depende de la Secretaría de Gobernación- en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que estará a cargo de Alfonso Durazo.

Entre las funciones de esta nueva dependencia están formular y ejecutar las políticas, programas y acciones tendientes a garantizar la seguridad pública de la Nación y de sus habitantes; coadyuvar a la prevención del delito; y ejercer el mando sobre la fuerza pública.

También se crea la polémica figura de los delegados estatales de programas para el desarrollo, mejor conocidos como “superdelegados”, que dependerán de la nueva Secretaría de Bienestar, que sustituye a la Secretaría de Desarrollo Social.

“El Poder Ejecutivo Federal contará en las entidades federativas con las Delegaciones de Programas para el Desarrollo, que tendrán a su cargo la coordinación e implementación de planes, programas y acciones para el desarrollo integral, funciones de atención ciudadana.

“La supervisión de los servicios y los programas a cargo de las dependencias y entidades, así como la supervisión de los programas que ejercen algún beneficio directo a la población, de conformidad con los lineamientos que emitan la Secretaría de Bienestar”, indica la reforma.

Cambios a Banda Presidencial
El Ejecutivo federal también publicó un decreto de reforma a la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, por el que se invierten los colores de la Banda Presidencial.

Con este decreto, López Obrador podrá utilizar mañana el nuevo diseño de Banda Presidencial, durante su toma de protesta en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Las modificaciones ajustan de nuevo los colores de la Banda a los de la Bandera Nacional: verde, blanco y rojo. En 2010 se modificó el orden que había regido durante 17 sexenios y desde 1924, para que el rojo ocupase la franja superior.

“Tendrá los colores de la Bandera Nacional en franjas de igual anchura colocadas longitudinalmente, correspondiendo el color verde a la franja superior. Llevará el Escudo Nacional sobre los tres colores, bordado en hilo dorado, a la altura del pecho del portador, y los extremos de la Banda rematarán con un fleco dorado”, señala el decreto.