Saúl Alejandro Flores

Como ha sido esta serie temática que he compartido con ustedes, me permito ahora abordar el rubro relativo a las finanzas del agua, para tal fin este objetivo lo dividiré en dos partes, la primera exponiendo lo que existe y la segunda lo que se sugiere constituir, así que pasemos a tratar el Objetivo 4: “Promover el desarrollo técnico, administrativo y financiero del sector hidráulico”. Recordarán, que lo dividí en objetivos partiendo de la forma en que se ha acostumbrado realizar en los diversos programas y planes hídricos.
Para promover el desarrollo técnico, administrativo y financiero del sector hídrico, en México es necesario fomentar e implementar acciones para incrementar y eficientar los recursos financieros destinados al sector; consolidar el proceso de descentralización de funciones, programas y recursos que realiza la federación hacia los estados, municipios y usuarios; así como promover la investigación y transferencia tecnológica y el desarrollo de los recursos humanos del sector.
La estrategia para incrementar y eficientar los recursos financieros destinados al sector debe comprender tres aspectos: el primero tiene relación directa con la recaudación de la Comisión Nacional del Agua por distintos conceptos; el segundo se refiere a acciones de fomento destinadas a lograr la autosuficiencia financiera de los organismos que brindan los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento, o en sistemas de riego; y finalmente, el tercero tiene como objetivo lograr una mayor participación de la sociedad en el financiamiento de las obras y acciones que la benefician a través del pago de los servicios que reciben.
Para incrementar la recaudación de la Comisión Nacional del Agua por concepto de derechos, aprovechamientos, contribución de mejoras e impuestos en el ámbito de su competencia, es necesario revisar periódicamente la Ley Federal de Derechos; establecer esquemas de apoyo para que los organismos operadores cumplan con el pago de derechos de extracción y descarga y al mismo tiempo participen en el control de consumos de aguas nacionales por otros tipos de usuarios, comerciales, industriales y agrícolas aprovechando su capacidad instalada; instalar y mantener un sistema eficiente para el cobro de derechos, pago de servicios, registro y control de la recaudación como en el caso anterior con convenios con los organismos operadores a través de los estados y sus esquemas de corresponsabilidad; fortalecer las campañas de promoción del pago de derechos y aprovechamientos; y crear mecanismos que permitan que los derechos por uso de agua y descargas se destinen al sector que los aporta.
Definitivamente se tiene recaudación por concepto de derechos, aprovechamientos, contribución de mejoras e impuestos y se calcula que podrían duplicarse al menos en la primera fase de coordinación con los estados y organismos operadores municipales.
Por otro lado, el aspecto más importante de la estrategia es el logro de la autosuficiencia financiera de los propios organismos operadores de agua potable y asociaciones de usuarios de riego, para lo cual se tienen que apoyar los cambios al marco legal y reglamentario para permitir en forma ágil y eficiente el establecimiento de esquemas tarifarios que permitan cubrir los costos de operación y mantenimiento, y en la medida de lo posible, los gastos de inversión; es necesario también inducir el incremento de la eficiencia comercial de los organismos con el apoyo a la formación y fortalecimiento de empresas mexicanas de técnicos que respalden a los organismos operadores con los procedimientos y técnicas ya probadas en el medio nacional; así como la implementación de mecanismos que permitan suspender el servicio a quien no pague.
Los cambios legales deben incluir la facultad de los estados para crear asociaciones de municipios con organismos intermunicipales que desarrollen la masa económica que permita su viabilidad con la prestación de los servicios con todas las características que la población demanda.
Las primeras dos partes de la estrategia tienen como requisito previo un cambio cultural importante en la población: el reconocimiento del valor económico y estratégico del recurso; mismo que debe manifestarse a través del pago de los servicios que reciben.
Por eso, se deben impulsar campañas permanentes de información que permitan a todos los ciudadanos conocer los procesos que se realizan para tener agua en sus casas o parcelas, los costos que esto implica y las consecuencias de no pagar oportunamente los servicios; además de lo anterior, debe promoverse que también se informen los ingresos por estos conceptos y cómo se aplican en beneficio de ellos mismos, incluyendo, en donde sea aceptado por los estados y municipios, la participación de la sociedad civil en los órganos de gobierno de los organismos descentralizados.
Estos serían algunos componentes que permitirán consolidar, de hecho ya existen, faltaría una sólida voluntad de los actores políticos y estratégicos como son los usuarios, sin embargo, sería idóneo o imprescindible para lograr la solidez en las finanzas del agua implementar un sistema financiero del agua, aspecto y modelo del cual en diversas ocasiones a lo largo de siete años les he compartido en este espacio, dicho sistema permitiría no sólo recaudar o administrar mejor sino aplicar y ejercer de una manera precisa y trascendente los recursos con una mejor planeación y corresponsabilidad de todos los actores. La próxima semana veremos ese sistema aplicado a los otros componentes que he abordado en esta colaboración. Recuerden amables lectores que estas deben ser acciones tendientes a que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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