Cuencas y acuíferos

Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, continuamos con esta serie relacionada con la panorámica y problemática del agua, así como los aspectos que conciernen a la planeación y regulación que deben regir en la política hídrica, continuamos ahora con el ámbito correspondiente a Cuencas y Acuíferos, que para el caso se ha clasificado como un objetivo en los diversos instrumentos de Planeación y programación hídrica, ahora bien recordarán que al inicio de este apartado de Metas les mencioné seis rubros, el primero fue el uso hidroagrícola, el segundo agua potable y el tercero es el que ahora se aborda, así que pasemos a ese tercer objetivo.

Objetivo 3. Lograr el manejo integrado y sustentable del agua en cuencas y acuíferos.Para lograr el manejo integrado y sustentable del agua en cuencas y acuíferos, es necesario fomentar el análisis integral de los problemas y soluciones relacionados con los recursos naturales en el marco del desarrollo sustentable, buscando sinergias en el manejo de los recursos hidráulicos con el correspondiente de bosques y de suelos. Conocer el diagnóstico de todas y cada una de las cuencas, la explotación de sus recursos y la demanda real que sobre ellos gravita, incluyendo los aprovechamientos clandestinos en este momento. Para ello es necesaria la participación de las autoridades locales y crear un clima de confianza y conciencia que permita a los usuarios la seguridad de que el conocimiento real y la medición honesta traerán beneficios a todos los que dependen del recurso.

El esquema de descentralización y participación en la gestión integrada del agua es un elemento indispensable en la toma de conciencia, incluyendo un acercamiento que elimine la sanción inmediata y privilegie el diálogo de los intereses comunes.

En este sentido, conviene destacar la estrecha vinculación que debe existir entre la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la CONAGUA, así como las autoridades estatales del sector agua con el objeto de lograr un manejo integrado, a nivel de cuenca hidrológica, de los recursos naturales asociados.

Por otra parte, es indispensable que CONAGUA también interactúe con el resto de las secretarías y organismos del gabinete ampliado para lograr la información y participación de todos los demandantes del recurso. Sin olvidar la importancia de los usuarios, que deben alejarse de formas de organización contemplativas.

Esta coordinación interinstitucional permitirá mejores condiciones para avanzar hacia la sustentabilidad del desarrollo porque permitirá incorporar consideraciones ambientales en la planeación, gestión y ejecución de las actividades productivas y de servicios. El objetivo es que todas las acciones que se efectúen en el país, consideren como una premisa fundamental, la preservación del medio ambiente y la sustentabilidad del recurso agua.

Indudablemente, el primer paso para avanzar hacia un manejo sostenible del recurso es conocer de cuánta agua se dispone. Para ello, debe ampliarse de manera efectiva la continua operación y modernización de las redes de información hidrométrica, climatológica y de calidad del agua, coordinando esfuerzos e información con los particulares y dependencias de los tres órdenes de gobierno, así como la realización de estudios que permitan determinar con mayor precisión las variables del ciclo hidrológico (precipitación, escurrimiento, infiltración, etcétera).

La disponibilidad de aguas nacionales, a nivel región, cuenca, subcuenca o acuífero, se calculará y se publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF); de esta forma, todos los ciudadanos estarán informados de cuánta agua realmente dispone cada región del país. Sin simulación alguna.

Asimismo, deben incrementarse las acciones de monitoreo de la calidad del agua para aportar mayor información sobre los índices de calidad de las diferentes corrientes y acuíferos. Esto es importante porque para el desarrollo de algunas actividades se requieren niveles de calidad específicos. Aunque exista volumen disponible, los índices de calidad pueden restringir su uso.

El agua adquiere un valor que aumenta en zonas de escasez y se reduce en las de abundancia. Ese valor se reconoce a través de los derechos por uso de agua establecidos en la Ley Federal de Derechos. Para lograr la sustentabilidad del recurso no sólo debe reconocerse el valor del agua, sino los costos para poder atender las demandas y garantizar que las aguas que retornan a los cuerpos receptores cumplan con la calidad adecuada. Como establece la Ley de Aguas Nacionales (LAN), estos costos y el valor del agua, incluyendo el de la conservación de cuencas, el costo de oportunidad de su acceso dada la competencia por su uso en las cuencas y el costo de redistribución urbana, industrial y agropecuaria impuesta por su limitación, debe analizarse en cada cuenca con la participación de usuarios y sociedad en general, bajo un marco de efectiva corresponsabilidad de los diferentes órdenes de gobierno.

Esto ha sido un intento que no se ha concretizado del todo, demanda de un mayor compromiso de autoridad y una corresponsabilidad certera y sólida de los usuarios, es decir, una mayor participación de las organizaciones de usuarios y un esquema de funcionamiento más fluido y eficiente que trascienda las buenas intenciones y sea de resultados contundentes. Si existe esa disposición y coordinación los beneficios a nivel de cuenca en los cuerpos de agua superficial y subterránea tendrán mejoras de una gran magnitud. Esta es una exposición breve de lo que debe hacerse en lo general, Recuerden que estas deben ser acciones tendientes a que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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