Saúl Alejandro Flores

Amables lectores con la entrega de hoy concluimos los seis objetivos que como en un principio les advertí son aquellos que de manera concurrente están considerados en la planeación hídrica en cualquiera de sus instrumentos. La próxima semana continuamos analizando para al final mostrar esos obstáculos y posibles soluciones partiendo de esta segmentación que nos permita visualizar la clasificación por los seis objetivos. Así que pasemos a un tema de vital importancia por la seguridad que implica al usuario o ciudadano que es el tema de la seguridad ante la presencia de fenómenos hidrometeorológicos.
Como Objetivo 6. Al que podríamos denominar: Disminuir los riesgos y atender los efectos de inundaciones y sequías. Tendríamos que el criterio actual que predomina ahora es el siguiente: Para disminuir los riesgos y atender los efectos de inundaciones y sequías, en México debe incrementarse el fomento de la realización de acciones con un enfoque preventivo más que reactivo, entre las que destacan la consolidación de los sistemas de información y alerta de fenómenos hidrometeorológicos y la implementación de planes de prevención y atención de inundaciones.
En este sentido, las acciones deben incluir: la instalación, consolidación y ampliación de los sistemas de monitoreo con base en las redes de observación y un sistema de información geográfica; equipamiento de las redes hidrométricas, meteorológicas y climatológicas para elaborar modelos de predicción hidrológica y meteorológica, así como difusión mediante la red de telecomunicaciones de los pronósticos del estado del tiempo.
Actualmente en México existe un Servicio Meteorológico Nacional, que cuenta con la infraestructura para su operación basada en una Red de Estaciones Sinóptica con 30 sitios
Por otra parte, es necesario promover la elaboración de planes para la prevención y atención de emergencias hidroecológicas, documentando los eventos y desarrollando estadísticas que son la base para el desarrollo de nuevas medidas de prevención.
Asimismo, para la atención de emergencias derivadas de fenómenos hidrometeorológicos, existen 20 Centros Regionales de Atención de Emergencias (CRAE) para cubrir el territorio nacional con mayor eficiencia. No sin antes decir que cada vez es más importante realizar la correspondiente innovación que permita atención con más oportunidad.
Estos centros debe integrarlos personal capacitado para atender las emergencias, así como maquinaria y equipo que normalmente se utiliza en la atención inmediata de emergencia por inundaciones como plantas potabilizadoras portátiles, plantas generadoras de energía eléctrica y/o equipos de bombeo de diferente capacidad.
Como podrán apreciar queridos lectores al inicio del objetivo 6, se menciona que la disminución de riesgo debe llevar un enfoque más preventivo que correctivo, y esta primera etapa que mencioné viene fortalecida pues se han realizado con base en experiencias difíciles amplios esfuerzos para atender de manera oportuna los riegos provocados por fenómenos hidrometeorológicos. Sin embargo, lo preventivo debe tener otro enfoque partiendo de una serie de políticas hídricas, entre ellas, sabemos que las anomalías características del cambio hidroclimático pueden causar daños considerables no sólo en la infraestructura sino en la propia vida de los habitantes.
Pueden considerar que con el cambio climático podríamos tener tanto anomalías que se han vivido de sequías prolongadas, como de inundaciones, puede presentarse con alta probabilidad que en algunas temporadas se tengan precipitaciones pluviales superiores a las históricas y al promedio anual que no llega a los 400 mm. Esto quiere decir que puede haber lluvias que terminen por superar la capacidad de almacenamiento que se tiene y colapsar nuestra red de alcantarillado. Además la urbanización, crecimiento anárquico y la extensa plancha de concreto limitan las posibilidades de filtración o reinyección de agua de lluvia, con lo que se provocan escurrimientos que pueden llegar a tragedia.
La acción clásica preventiva sería implementar acciones tendientes a aminorar los impactos del cambio climático, una de ellas es erradicar la tala inmoderada y la reforestación contundente, facilitando la recarga de agua de lluvia en el acuífero, apoyada de pozos que permitan que se concretice una reinyección. Aunado a obras de control de avenidas y almacenamiento y utilización del agua de lluvia, Es importante que vayamos considerando a futuro estas posibilidades. Que a fin de cuentas, el almacenamiento de agua sería una alternativa en los periodos que se tenga sequía.
No debe perderse de vista que la infraestructura que tendría que visualizarse en el tema del control de avenidas y almacenamiento, cuente con las características que eviten la inminente pérdida del 70% de agua (evaporación y filtración), no se está descubriendo el llamado hilo negro, desde la antigüedad, algunas civilizaciones ya habían optado por obras de almacenamiento y conducción subterránea para ese fin.
Definitivamente, la atención a riesgos debe ir encaminada no al riesgo presente, cuando hay sequía o exceso de agua, sino también a evitar catástrofes porque si bien son impresionantes las inundaciones, pero las pérdidas por sequía suelen superar en daños y perjuicios por mucho a la inundación, aunque la inundación sí genera pérdidas de vidas humanas. Por lo anterior, es importante seguir avanzando en el desarrollo de la tecnología pero también en la atención, prevención y preservación del recurso, lograr transformar que las potenciales tragedias y excesos se conviertan en oportunidades para almacenar y aprovechar al máximo el recurso hídrico. Estas serían acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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