Apuesta el alcalde de Jesús María, José Antonio Arámbula López, por recomponer el tejido social en dicho municipio, mediante la ejecución de acciones que permitan disminuir los índices delictivos que tanto afectan a la población, así lo dio a conocer en el marco de los primeros 100 días de su gestión.
En conferencia de prensa, el primer edil de Jesús María lamentó los recientes hechos policiacos que conmocionaron a la población de aquella demarcación tras el hallazgo de un narco laboratorio y el feminicidio ocurrido en la comunidad de San Miguelito, cuya víctima fue una jovencita de apenas 14 años, al resaltar que las dos últimas administraciones han hecho varias acciones en tal comunidad, como el cambio de drenaje a la calle principal, agua potable, pavimentos y banquetas, “pero de qué sirve todo eso, si el tejido social hace que se viva una crisis de seguridad. La gente está consternada, San Miguelito no entiende, pero necesitamos atender las causas”.
Por lo anterior, dijo que a lo largo de estos primeros 100 días ha dado prioridad a la obra humana donde la cercanía y el escuchar a la gente marcan la diferencia con este gobierno. “Le hemos dado la vuelta al municipio en estos 100 días dos veces por completo y por eso hemos hecho acciones que refuerzan la participación social, que los papás salgan con sus hijos, que haya eventos y provocar la interacción familiar”.
Asimismo, resaltó que el tema del agua potable ha dejado de ser un dolor de cabeza para la población, tras la rehabilitación del Pozo de la Chabeña con una inversión de 1.7 millones de pesos, lo que permitió surtir más a la cabecera e interconectar a otras comunidades como Los Vázquez.
En cuanto a Servicios Públicos, informó que se desmalezaron 685 mil 470 metros cuadrados de áreas verdes y se repararon 46 jardineras, junto con 8 mil 500 metros cuadrados de pintura en guarniciones, muros, canchas y camellones. Finalmente, en obra pública comentó que se realizaron siete obras de infraestructura básica con recursos del Ramo 22 y Ramo 28 estimadas en 6.7 millones de pesos que consistieron en la rehabilitación de agua potable y drenaje sanitario, instalación de alumbrado público, construcción de pavimento hidráulico, guarniciones y banquetas en zona Centro, El Calvario y Corral de Barrancos.