María Minero
Agencia Reforma

Durante los primeros siete años ocurre una de las etapas de crecimiento más importantes en la vida de una persona y acompañarla de una alimentación completa es indispensable; en ese aspecto, el lunch juega un rol vital.

De acuerdo con Thelma Calderón, asesora en la Universidad Panamericana, es importante proveer un snack balanceado que incluya los tres macronutrientes principales: carbohidratos, proteínas y grasas.

«Un lunch es una especie de colación; una comida ligera que el niño alcance a comerse en el receso, pero previo a esto deben desayunar porque los primeros alimentos son los que darán la mayor parte de energía en el día».

Aconseja armar el lunch como un complemento al desayuno. Debe ser nutritivo, práctico, fácil de transportar y a los menores les debe dar tiempo de disfrutarlo en lo que dura la pausa de sus labores académicas.

Además, la educadora en prevención y tratamiento de diabetes enfatiza la importancia de fijar, desde la infancia, buenos hábitos en la materia, pues ello significa prevenir problemas cardiovasculares, digestivos y de obesidad.

Por ello, hay que evitar lo que sea rico en azúcar o grasas saturadas, así como los productos procesados y los embutidos.

Si se quiere incluir una barra, optar por opciones ricas en fibra, de amaranto, palanquetas o barras integrales no procesadas. En éste caso, suelen ser mejores las alternativas artesanales y de pequeños productores.

Además, la nutrióloga sugiere sumar en la lonchera frutas de temporada, por ser más económicas y estar en mejores condiciones; y, en lo referente a bebidas, evitar jugos procesados para, en su lugar, poner una limonada o agua natural.

Día a día
Lunes. Bollo con ensalada rusa de pollo (con chayote, lechuga y, en lugar de usar mayonesa, aderezar con yogurt griego).
Martes. Ensalada de lechugas, jitomate, germinado, pepino, proteína (huevo cocido, atún y pollo) y tostada. Con gelatina de frutas.
Miércoles. Fruta con queso cottage, granola y nueces; y una rebanada de pan tostado con crema de cacahuate baja en grasa.
Jueves. Tostadas con requesón a la mexicana y aguacate. Como siempre, que la bebida sea agua simple o limonada natural.
Viernes. Wrap de pollo con verduras y aderezos caseros. Si es necesario, suma una fruta de temporada.