Nunca debe dejar de darse el desayuno a los niños

El refrigerio escolar es la combinación de alimentos, preparación y bebidas consumidas por los escolares durante el recreo, independientemente del lugar de procedencia o adquisición; es importante resaltar que éste no sustituye al desayuno ni a la comida, advirtió Dulce Macías Díaz, responsable estatal del Programa de Alimentación y Activación del ISSEA.

Comentó que debe cubrir de 15 a 20% las recomendaciones diarias respecto a los nutrientes que requieren los alumnos de preescolar, primaria y secundaria.

“Para que un refrigerio escolar contribuya al logro de una dieta variada y completa, debe incluir por lo regular una o más porciones de frutas y verduras, agua simple y un alimento preparado (por ejemplo un sándwich de queso) que constituye la principal fuente de energía y macro nutrimentos del refrigerio, dependiendo de la edad y etapa por la que se cursa”, dijo la nutrióloga.

El consumo diario de los alimentos preparados podrá sustituirse en el refrigerio por una porción de leche semidescremada, yogurt, alimentos lácteos fermentados, jugos de fruta, verdura o néctares de preferencia libres de edulcorantes no calóricos (hasta dos veces por semana), evitando así rebasar el contenido energético del refrigerio.

También podrán añadirse los postres como galletas, pastelitos o confites, cuando cumplan con los criterios establecidos en los lineamientos del plato del buen comer; se podrán incluir una vez a la semana, en sustitución de una preparación de alimentos, para así no rebasar el contenido energético diario del refrigerio.

Si las mamás no saben cómo preparar el “lonche”, deben recurrir al Centro de Salud más cercano a su domicilio, donde las orientarán adecuadamente y en forma sencilla.

Finalmente, insistió en que los niños que estudian por la mañana, no deben omitir el desayuno, deben ir a la escuela debidamente alimentados y para quienes acuden por la tarde, la comida no puede faltar.