Pocas veces se da el hecho que un Secretario de Estado plantee con meses de anticipación lo que va a hacer, que le ponga fecha y sobre todo que lo cumpla, teniéndose en cuenta el escenario tan difícil en que se mueve y la situación económica de México, como ocurre con Alfonso Navarrete Prida, titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, que logró fusionar intereses obrero-patronales para que a partir del uno de abril aumente el salario mínimo y a finales de año se de otro, en los estados donde funciona el apartado “B”, que es el caso de Aguascalientes.

Es una estrategia que apunta para que desde 2016 exista un salario mínimo único, lo que cerrará una página incomprensible para los trabajadores de buena parte del país, que reciben un ingreso inferior debido a esa partición que se hizo de la República, con tres áreas geográficas (A, B y C) y recientemente reducida A y B, por lo que solamente quedará una.

Este miércoles, en reunión del Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CNSM), concluirá el proceso de revisión de los sueldos mínimos y se resolverá los pagos que entrarán en vigor el uno de abril.

La citada Comisión estableció que el propósito es evitar que el acuerdo no impacte negativamente a la economía, ni genere una presión inflacionaria que sólo perjudicaría al poder adquisitivo de los salarios, además de mencionar que el pasado 17 de marzo Navarrete Prida envió al presidente de la CNSM un documento con la solicitud de los diferentes organismos obreros para la revisión de los salarios, para ello la dependencia a su cargo acreditó que la solicitud cumplió con el requisito de los solicitantes que representan el 51% de los trabajadores sindicalizados, como dispone la Ley Federal del Trabajo. De esta manera se conjunta voluntades de los sectores patronal y obrero y el gobierno de la República para igualar los salarios que recibe la clase trabajadora.

Representantes patronales y sindicales calificaron como un hecho histórico haber llegado a este punto, tras de una serie de análisis, sesiones de trabajo y diálogo sin necesidad de recurrir a un decreto presidencial, como ocurrió en el pasado y que actualmente opera en algunos países del continente americano, al definirse lo que convenía más a la nación.

Al establecer una sola zona significará un incremento de 5.49% para los estados de la zona geográfica B, que comprende Aguascalientes, Campeche, Coahuila, Colima, Chiapas, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas, además de algunos municipios de Chihuahua, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas y Veracruz.

Miembros de la CTM han sido muy claros, al citar que el consenso entre las partes patronal y obrera tienen que ver con dar continuidad a los programas laborales del gobierno federal y mantener la paz laboral, que se de impulso a la formalidad en el empleo y tratar de que crezcan los salarios de manera gradual y sostenida.

De esta manera se da un paso muy importante para mejorar la productividad y que tenga efecto en los salarios y en la competitividad de las empresas, que a final de cuentas es uno de los fines que se persigue de tener una sola región salarial, lo que beneficiará a casi tres cuartas partes de la nación.

El Secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete, en la entrevista que concedió el 19 de agosto de 2014 al periodista Carlos Marín, en el programa El Asalto a la Razón, destacó que el tema del aumento al salario mínimo surge de una propuesta que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, hizo desde antes de asumir el cargo y al mismo tiempo es uno de los principales ejes del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2012-2018.

Navarrete Prida subrayó que existe la minuta de la reunión que sostuvo Peña Nieto con él y con Luis Videgaray, secretario de Hacienda, en febrero de 2013, en la que los instruyó a trabajar en la iniciativa para desvincular el salario mínimo de prestaciones inflacionarias que también establece el PDN, Plan que detalla impulsar medidas para la adopción de una cultura de trabajo digno y “fomentar la recuperación del poder adquisitivo del salario vinculado al aumento de la productividad”.

Dijo entonces que se trabajaba en un programa de salario mínimo, que pueda llevarse a cabo “sin ocurrencias”, con lo que se evitará las “dolorosas experiencias del pasado, de decretos, ocurrencias o consultas ‘a ver si nos ponemos de acuerdo para ver de cuánto queremos la inflación y el salario”.

Un adelanto de las pláticas que tenían lugar lo dio el funcionario el 14 de enero del presente año, incluso consideró que en marzo se anunciaría cuándo y en qué condiciones se daría el incremento, lo que finalmente se fijó el uno de abril como el inicio del cierre de la brecha salarial, que es sin lugar a dudas una buena noticia para los que ganan el salario mínimo y el cumplimiento de un compromiso asumido por el gobierno federal con el sector obrero y gracias a la comprensión del empresariado.

SE UNEN AL CORO

En solidaridad con la demanda que hacen miembros del Partido Acción Nacional, para que se reduzca el precio de combustible y disminuya la carga fiscal, líderes del sector privado exigen que a la mayor brevedad se aplique, con el argumento de que es la única vía para lograr la recuperación económica, que haya más productividad y se reactive el mercado interno.

Lo que no trazan unos y otros es qué haría el gobierno federal para restituir al erario lo que dejaría de percibir, ya que el cobro y el gasto se contempla en la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos 2015, asimismo, bajo el supuesto que decreciera la entrada se tendría que cancelar parte de las obras y servicios previstos con todo lo que significa para la sociedad.

El presidente del Centro de Innovación Empresarial de Aguascalientes, Salvador Esqueda, consideró que los precios del petróleo se han caído más del 50% por lo que “urge que baje el costo de la gasolina y el Diesel”. Aseguró que este año es un mito del gobierno la pérdida que pueda haber, puesto que contrató una póliza de garantía del precio alrededor de 70 dólares el barril, “con lo que el gobierno federal va a recuperar un importante recurso a fin de año”.

Lo que no menciona Esqueda es que en la Ley de Ingresos de la Federación 2015 los diputados aprobaron el precio de 81 dólares por barril y sobre esta base se hizo el Presupuesto de Egresos, por lo que aún cuando se pague la póliza de 70 dólares faltarán 11, lo que llevó a determinar un recorte de 124 mil 300 millones de pesos. Además influye el tipo de cambio, que pasó de 13 pesos por dólares que planteó el gobierno a los 13.40 decididos por los legisladores y que para estos días llega a 15.22 pesos por dólar.

Es indiscutible que está en su derecho de plantear una contrarreforma fiscal para bajar los precios de la gasolina y los impuestos, pero debería acompañarla de una propuesta de lo que se debe hacer para tapar el hoyo. A pesar del recorte se mantienen los programas federales y las administraciones estatales y municipales reciben las porciones comprometidas, que a su vez están consideradas en acciones de obras y servicios.

El sueño dorado de todo contribuyente es no pagar impuestos o que sea una cantidad mínima y al mismo tiempo que las autoridades atiendan todos los requerimientos de la colectividad, lo que en la vida real es materialmente imposible, por lo que no hay otro camino que aportar lo necesario para solucionar los problemas comunes.