Una pista de go karts sobre la cubierta, toboganes y un láser tag al aire libre, son parte de la recreación a bordo del nuevo Norwegian Bliss, que zarpará en junio de 2018.
La pista Race Track es la primera en su tipo en un crucero de Norteamérica, detalló Andy Stuart, presidente y CEO de la naviera, durante la presentación de estas novedades, la semana pasada en Las Vegas.
Uno de los toboganes, llamado Ocean Loops, se extiende por un costado del barco y gracias a su transparencia regala la sensación de salir volando del crucero, mientras que las batallas de Láser Tag, abiertas a niños y adultos, se pueden desarrollar de día o de noche.
El crucero fue diseñado y construido especialmente para llevar a los pasajeros a descubrir Alaska; sus itinerarios de siete días estarán disponibles durante el verano y partirán desde Seattle. En invierno, el crucero navegará por el Caribe y la Riviera Maya, entre otros destinos.
Tiene capacidad para 4 mil 409 pasajeros y una tripulación de mil 716 personas. Para satisfacer las necesidades de diferentes tipos de viajeros, el barco tiene cabinas Studio, pensadas para quienes viajan solos, cabinas con balcón propio, cabinas familiares o minisuites, entre otras.
Para quienes buscan exclusividad está el área The Heaven, donde los huéspedes se alojan en villas de dos habitaciones, el Haven Courtyard Penthouse o la ultralujosa Deluxe Owner’s Suite. Aquí se les apapacha con restaurante privado, bar, concierge y beneficios únicos como prioridad para embarcar y desembarcar o una máquina para preparar capuchinos en su habitación.
Una de las innovaciones en las que la naviera pone énfasis es crear espacios donde la atención de los pasajeros vuelva al mar.
“Realmente estamos tratando de reconectar a los huéspedes con el océano, pensamos que los cruceros se han convertido en espacios que invitan a mirar hacia adentro, por lo que tenemos varios restaurantes y bares frente al agua”, destacó Stuart.