Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

Los permisionarios del transporte público colectivo quedaron si no satisfechos, conformes con el aumento autorizado a la tarifa por el servicio que prestan, dado que era algo que esperaban desde marzo de este año pero que por no haber nuevas unidades ni mejoras en la calidad de la atención, no se les autorizó.
El representante de los empresarios camioneros ante el Consejo Consultivo del Transporte, Víctor de Luna, si bien estuvo callado durante la sesión en la que se acordó subir 2.00 la tarifa, en entrevista manifestó que aunque no hay satisfacción plena por cómo quedó el costo, al menos les permitirá tener un ligero margen de ganancia.
Si bien es 1.50 pesos menos de lo que habían planteado inicialmente a las autoridades, es un precio que les permitirá tener un ingreso real y estar en condiciones de mejorar el servicio, sobre todo al poder dar mantenimiento a las unidades.
No obstante, reconoció que aunque podrán mejorar un poco el servicio, no será suficiente para llegar a los niveles óptimos de calidad del servicio, antes bien “estaremos dándole un equilibrio, de inicio”.
Víctor de Luna resaltó que la mejora en el servicio de camiones urbanos será paulatina y por lo pronto, han iniciado con la renovación de las unidades, a las que existe el compromiso también de darles el mantenimiento adecuado y en el tiempo en que lo requieran.
Por lo pronto, consideró que el haber logrado este ligero aumento aplicable a partir de mañana domingo, fue un paso importante porque era un tema que quedó trabado desde marzo pasado y “con este ajuste tenemos ya un ligero respiro”.
Reconoció asimismo que se lastimarán las finanzas de las familias que hacen uso del camión urbano, sobre todo de las de más escasos recursos, no obstante pidió la comprensión de la gente, pues indicó que “varios estaban ya al borde de la quiebra”, además de que en estos momentos también enfrentan la situación de que pagan salarios bajos a sus empleados, por eso es que “este aumento nos viene a dar un respiro”.