La exposición prolongada de la vista a las pantallas de teléfonos celulares y computadoras acelera el deterioro visual, advirtió la catedrática de la carrera de Optometría de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, María Guadalupe Pedroza Sánchez.
Indicó que ese tipo de prácticas tan frecuentes en la actualidad en todos los grupos de población están generando secuelas en la vista de amplios sectores de población, por lo que se debe hacer conciencia respecto del uso responsable, segmentado y en ambiente adecuado de los dispositivos.
Y es que este tipo de prácticas, aunadas a otros hábitos de vida como el consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias, son detonadores de afectaciones visuales a las que se suman otras derivadas de enfermedades crónico-degenerativas como la obesidad, diabetes e hipertensión.
La situación empeora a partir de los cuarenta años, pues independientemente de si se tienen patologías o no, la persona en ese umbral de edad empieza a tener el deterioro natural de las estructuras del ojo relacionadas con el enfoque, afectando la visión cercana.
Todo ello arroja como dato general que en este momento hay alrededor de 517 millones de personas de cuarenta años en el mundo, que sufren una o varias de las condiciones adicionales comentadas y por lo tanto, tienen un deficiente sentido de la vista.
Pedroza Sánchez recordó que el 80% de la información que percibimos los humanos la captamos a través de la visión, por lo que procurar y cuidar su correcto funcionamiento impacta en la calidad de vida de las personas.
En ese universo, hay identificadas más de 258 millones de personas en el mundo con problemas que pueden llegar a ser incapacitantes, dijo, por lo que es trascendental la formación de un mayor número de optometristas de calidad y especializados para evitar escenarios adversos.
Finalmente, la catedrática universitaria subrayó que asistir al menos una vez al año con un optometrista para hacer una revisión del estado de salud visual es necesario, y destacó que además de diagnóstico, pueden corregir miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, entre otras disfunciones.