La familia se ve cada día sacudida por los numerosos ataques, directos e indirectos, propiciados por una cultura que busca una nueva forma de convivencia y deja a un lado la tradicional familia mexicana. El alto número de divorcios, madres solteras, adolescentes embarazadas, violaciones y abusos, contradicen nuestros anhelos de familia, lamentó el Obispo José María de la Torre Martín.
“La violencia intrafamiliar, el abuso de infantes, los abortos y eutanasias, los golpes e insultos, acaban con lo que consideramos la base de la persona”, dijo el Prelado.
Expresó que es triste que el mayor porcentaje de violaciones y del maltrato a infantes se den en el ámbito de los familiares; además, innumerables mujeres de toda condición no son valoradas y quedan con frecuencia solas frente a la educación de los hijos, siendo también sometidas a muchas formas de exclusión.
“El ideal de toda familia, es que cada niño tenga la seguridad de su alimento y un ambiente sano para poder crecer; que tenga una escuela digna y segura para llenarse de sabiduría; que cada miembro de la familia se sienta respetado, querido y valorado dentro de ella porque ahí es donde se fortalece, se refugia y encuentra su paz”, explicó.
Agregó que urge redescubrir el origen, el valor y el sentido de la familia, reflexionar sobre su ser y su quehacer para responder a una problemática nueva que nos aqueja. “La familia debe vivir plenamente su vocación y misión tanto en la Iglesia como en la sociedad; es básica en el nacimiento, crecimiento, desarrollo y maduración de toda persona”.
Expuso que también es importante que las familias actuales, a pesar de la dispersión, de los trabajos de los padres, de las distancias y los problemas, se conviertan en verdaderos hogares.
“Es difícil el reto, pero es el único camino para fortalecer la dignidad y la verdadera formación de la persona. Si encontramos inspiración y modelo en la Familia de Nazaret, nuestras familias podrán vivir los valores humanos y cristianos para consolidar una experiencia de amor y ser fundamento para una sociedad más humana”, agregó.
“Nos quejamos del mundo exterior que influye en la familia, pero también influye en gran medida la responsabilidad y compromiso de cada uno de sus miembros”.

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