Asalto a una estética
Solitario cholo se llevó mínimo botín
Los llamados cholos se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para la policía y la sociedad. Sobre todo los adictos a la droga, que no estudian y no trabajan. Que para obtener dinero y costearse sus vicios, recurren al robo con y sin violencia.
Ayer no fue día de excepción. Solitario delincuente irrumpió en una estética ubicada al norte de la ciudad. Amenazó con sacar el arma de fuego pero no fue necesario. La joven a cargo de la estética le entregó mínima cantidad de dinero y algunos objetos de valor.
Alrededor de las dos de la tarde, la ofendida se encontraba atendiendo la estética que está en la calle Margil de Jesús. Aprovechando el factor sorpresa, impidió que la afectada saliera a pedir ayuda.
Le advirtió que se trataba de un asalto y que más le valía no oponer resistencia. Ella comprendió que no tenía caso oponerse y tomó la decisión acertada. Ya han sido múltiples las ocasiones en que, cholos intoxicados, irrumpen en modestos negocios, y por llevarse unas cuantas monedas han llegado a cometer sangrientos homicidios.
El parásito se llevó poco dinero y algunos objetos. Siempre amenazó con sacar la pistola que traía fajada en la cintura, en la espalda.
Ya con el ridículo botín en las manos, el mediocre rata emprendió la fuga. La mujer agraviada llamó a la policía y a los pocos minutos se activó impresionante movilización de patrullas. Fue un ir y venir pero nada encontraron.
Lo dicho, este tipo de ratas se está multiplicando. No roban por hambre o para ayudar a los pobres. Roban simple y sencillamente para seguir embruteciéndose con la droga. En fin.

