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Alimento para el espíritu

. Publicado en Deportes

Venir de una cornada y reaparecer indultando un toro es algo impresionante: Juan Pablo Sánchez

Por FRANCISCO VARGAS M.
El joven diestro aguascalentense Juan Pablo Sánchez quien el pasado lunes conquistó su primer indulto como matador, al serle perdonada la vida al toro número 156 de la ganadería de San Isidro, en la Plaza Fermín Espinosa “Armillita” de Jalostotitlán; continua disfrutando de la importante y gran faena que le hizo al bravo burel de la dehesa propiedad de la familia Guerra Ibarra; mismo que por cierto ya se encuentra en su dehesa para disfrutar de un hato de vacas.
Juan Pablo, emocionado, recuerda todo lo acontecido en lo que fue la Segunda Corrida de Carnaval comentándonos lo siguiente:
“Fue una tarde que se vino a menos por la poca colaboración del encierro titular de San José, fue una corrida sin fondo por lo que tuve que regalar este gran toro de San Isidro”.


Agregó: “Fue un toro extraordinario, de esos que el torero y ganadero sueñan; que la fiesta necesita y que gracias a Dios lo supe entender y cuajar”.
Juan Pablo, cuáles fueron las cualidades que tuvo el toro durante su lidia:
“Todo, es un toro perfecto de hechuras, durante su comportamiento tuvo gran clase, largura y mucha bravura, fijeza, recorrido y transmisión en cada una de sus embestidas”.
Cuál fue el momento que más disfrutaste de la faena:
“Pienso que todo. Tenía tiempo que no me embestía un toro así, que no me empleaba y lo disfrutaba; eso es lo más bonito”.
Matador, alimento para el espíritu, cuerpo y alma:
“Imagínate venir de una cornada y reaparecer con un toro así, es algo impresionante”, finalizó. ( Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.