El Nuevo Sistema de Justicia Laboral se encuentra en el limbo; en diez días vence el plazo para el arranque ordenado por la Constitución General y no hay reformas para ello, manifestó el presidente del Poder Judicial del Estado, Juan Manuel Ponce Sánchez.

Sostuvo que hay preocupación porque ni siquiera estamos transitando en medio de un debate, negociación o cabildeo sobre el tema, lo que permite visualizar que la fecha fatal llegará y se incumplirá el mandato de nuestra Carta Magna.

En entrevista, indicó que eso no es cualquier cosa, sin embargo, lamentablemente los grandes grupos políticos del país están más concentrados en el tema electoral que en un asunto que es de más importancia como es la estabilidad en las relaciones laborales del país, porque incide en todos, desde los obreros hasta los más altos funcionarios.

Recalcó que con la Constitución no se juega, pues es nuestra norma fundamental y debe respetarse y cumplirse, sin embargo, todo parece indicar que los legisladores no han dimensionado el hecho y continúan sin dar visos de avance en un tema prioritario.

En ese sentido, consideró que ante la premura y sin haber invitado a la ciudadanía, los trabajadores y los empresarios, a conocer y comentar la propuesta, sólo se advierten dos escenarios.

“Uno, que el Senado aplace la obligación de legislar en la materia; y segundo, que saquen la reforma laboral de forma exprés, sin la posibilidad de que se discuta su contenido por los sectores; y ambos son incorrectos”, acotó.

Al respecto, Ponce Sánchez expuso que ya no estamos en el tiempo en el cual el contenido de las leyes tenga que hacerse en la opacidad, sino que debe respetarse a los trabajadores y patrones, dándoseles la oportunidad de conocer cuáles son los planteamientos formulados.

Indicó que los poderes judiciales de los estados están expectantes de lo que acontecerá los próximos días, pues finalmente la reforma dictará la manera en que estarán atendiendo los juicios en materia laboral.

Finalmente, lamentó que no se dimensione la importancia de ello y se desdeñe que la economía de una nación, sus niveles de productividad, la seguridad, educación y prácticamente todos los temas que interesan a la sociedad, se vinculan con el trabajo, su estabilidad, suficiencia y armonía entre las partes involucradas.