El secretario de Seguridad Pública del Estado, Porfirio Javier Mendoza Sánchez, sostuvo que ante la eventual presencia en el estado de delincuentes de alto impacto que pretenden resguardarse en territorio local o “venir a dormir”, la diferencia es que aquí sí se les detiene.
“No sólo eso, se trabaja en coordinación, colaboración y compromiso con otras entidades en pro del Estado mexicano, por eso se intercambia información con la Comisión Nacional de Seguridad, pues el trabajo es por el país”.
En entrevista, el funcionario refirió la reciente detención y envío a su estado, del jefe de sicarios de la organización delictiva “Los Aztecas”, que opera en Ciudad Juárez, Chihuahua y que tenía cuatro órdenes de aprehensión en su contra.
El sujeto estaba acusado del homicidio de cuatro agentes ministeriales de Chihuahua y la SSPE llevó a cabo toda la investigación para su localización, ante los indicios de que pudiera haberse escondido aquí.
“Su presencia se confirmó, se le detuvo y se envió a su entidad mediante un trabajo coordinado que además, originó allá la detención de otras ocho personas coludidas: seis mujeres y dos hombres”.
Mendoza Sánchez destacó que este operativo generó trabajo coordinado con la Fiscalía del Estado de Chihuahua, cuyos agentes vinieron a recoger al sicario, se compartió la información de inteligencia y todo derivó en una detención exitosa del sujeto y las demás personas.
Sobre el particular estimó que la presencia de este perfil, como de otros que en su momento han sido detectados aquí, solos, inactivos, literalmente escondidos, obedece a la condición de seguridad que priva en la entidad.
“Y es precisamente bajo esa posibilidad que la Policía Cibernética y las áreas de inteligencia de las corporaciones se mantienen activas a fin de detectar infiltraciones de personajes delictivos”.