No se ha sacado jugo a la Ley de Ayuda Alimentaria

Empresarios del ramo gastronómico están volteando la mirada hacia la proveeduría de los comedores industriales, un nicho de mercado que debe ser cubierto conforme lo marca la Ley de Ayuda Alimentaria para Trabajadores que apenas empieza a cumplirse en el estado.

Así lo señaló el ex presidente de la Cámara de Restaurantes y Alimentos Condimentados, Santiago Muñoz Romo, quien refirió que localmente sólo dos empresas de cobertura regional han venido operando el servicio y sirven 23 mil raciones por día.

Esa cantidad, sin embargo, significa apenas un mínimo porcentaje de la plantilla de trabajadores de las empresas e industrias en la entidad, pues en la mayoría hay que cubrir alimentaciones en tres turnos y eso multiplica el trabajo para los proveedores de comida.

En entrevista, el empresario indicó que si bien dicha Ley entró en vigor hace algunos años, había permanecido como letra muerta en estados como el nuestro, ya que el servicio que se daba en comedores industriales era para venderles comida a los trabajadores.

“En algunos casos se usaban para que los empleados consumieran el refrigerio llevado desde casa y en el peor de los escenarios se les daba tiempo para que salieran a comprar algo que por lo regular no cumplía estándares de nutrición”.

Explicó que en apego a la Ley, las industrias deben proveer la alimentación y pagar un porcentaje de la ración y otro el trabajador; el costo base es de 45 pesos y eso permite ofrecer platillos balanceados y acordes con la función que desempeñan según la empresa.

“El espíritu de la Ley es promover y regular los esquemas de ayuda alimentaria otorgada por los empleadores, con el propósito de mejorar su alimentación, prevenir enfermedades relacionadas con la mala alimentación y proteger la salud de los trabajadores”, agregó.

En ese sentido, Muñoz Romo indicó que el nicho es amplio, se está cubriendo y representa para los restauranteros la oportunidad de tener un ingreso fijo semanal que compense los periodos de escasa asistencia de clientes a los establecimientos de comida.

Destacó que para ser proveedor de comedores industriales las exigencias son altas, pues se exige la rotación de menús, es decir, que los platillos sean variados, así como el cumplimiento de estándares como el Distintivo M, el Distintivo H y Punto Limpio.

“Son garantías de calidad, servicio y responsabilidad, pues alimentar a tanta gente tiene sus riesgos pero con sistemas eficientes es posible hacerlo; aquí hay comedores que dan servicio a desde 15 personas hasta miles como es el caso de las grandes industrias”.