TORONTO, Canadá.- Aunque es figura de primer orden en las redes sociales, Daniel Radcliffe se mantiene firme en su decisión de ser 100 por ciento privado.
Con 30 años a cuestas, el actor, quien se volvió mundialmente famoso al encarnar para el cine al aprendiz de mago Harry Potter, de las novelas de J. K. Rowling, confiesa que aprendió a lidiar ya con la popularidad y a establecer límites.
«Me niego absolutamente a ese mundo online de ventilar mi vida pública. No critico a nadie, ni me pongo en papel de juez de nadie. A mí no me interesa, no me llama el mundo virtual, y a quien le guste… ¡qué bueno!
«He aprendido lo que es ser popular, pero doy lo que es necesario y ya. ¿Para qué abriría una cuenta de Instagram hablando de mis viajes o del helado que me comí o de la tristeza que me provoca una tormenta?», señala Radcliffe.
Por ello, cuenta sonriente, balancea en su justa medida su celebridad y su comportamiento tanto en lo público, como en lo privado.
«He vivido toda mi vida bajo el escrutinio y los rumores, y he aprendido a manejarlos. Creo que esas propuestas que he tenido de ser influencer, de utilizar mi nombre para tener una cuenta y que me paguen.
«O, de comprometerme a hablar de una crema o de un producto no va conmigo. Mis objetivos están en hacer buen cine y buen teatro», apunta.
Esa visión lo llevó a participar en Guns Akimbo, filme recién estrenado en Canadá y que la crítica considera un explosivo y demencial tratamiento sobre la violencia.
Paradójicamente, en él, Radcliffe encarna a Miles, un desarrollador de videojuegos que llega involuntariamente a protagonizar una lucha a muerte que se transmite en vivo.
«No soy fan de los videojuegos, no soy nada bueno para eso como lo podría ser en los juegos de mesa, pero sí me provocan curiosidad y el guion de este trabajo me transportó a ese universo del que varios son amigos, como los videojuegos.
«En el cine quiero adentrarme en proyectos únicos, inteligentes, y éste es uno de ellos. Yo soy súper tranquilo, la violencia no es parte de mi vida, y de pronto entrar a este mundo de los combates a muerte, de una forma tan realista y con analogías a la vida real… ¡es fuerte!».
El actor de películas como Victor Frankenstein y Los Ilusionistas 2 comparte que para su desempeño en dicha producción analizó videoclips en YouTube de jugadores de la UFC para entender sus expresiones.
Leyó, también, sobre tecnología, uso de drones y términos para plataformas digitales para adentrarse en la atmósfera de su personaje.
«La verdad, no me meto mucho a la red, más allá de ver videos musicales o algunos adelantos de programas o películas, no soy muy experto en la red. Siempre preferiré el contacto humano, conversar, debatir».
Actualmente acaba de concluir el rodaje de Escape from Pretoria, que se estrenará el próximo año. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)