Carlos Reyes Sahagún / Cronista del Municipio de Aguascalientes

¿Castillo Ortega o Douglas? Probablemente la versión que da por bueno el segundo apellido de quien mandó construir este singular edificio ubicado en la Avenida Vázquez del Mercado, el abogado Edmundo Ortega Douglas, tuvo su origen en el texto de Víctor Manuel Villegas “Arquitectura de Refugio Reyes”, publicado en 1974, sin duda el primer estudio serio de la obra de su excelencia, nuestro gran arquitecto don Refugio Reyes. En la página 21 dice: “En el año siguiente -1917- se produce en su vida un acontecimiento no registrado documentalmente sino por una pequeña mención de un nombre en una de sus libretitas de cuentas con una cifra ilegible: “Juan Douglas”.

El caso Douglas se narra así: La familia Douglas, vecina de Aguascalientes y de ascendencia escocesa, quiso construirse un castillo escocés medieval, con todo y foso y puente levadizo. Naturalmente se pensó en un arquitecto, el mejor y más erudito del país, y se trajo a esta ciudad al doctor en Bellas Artes y maestro emeritísimo de la Escuela Nacional de Arquitectura, Federico E. Mariscal, quien después de un ajuste económico, aceptó proyectar y dirigir la obra si un maestro de obras de toda confianza, se encargaba de residente de la obra, que él no podía atender con toda la asiduidad requerida. Refugio Reyes, como es lógico, fue el elegido y éste aceptó el cargo”.

Otro libro que sostiene la versión de la construcción del castillo hacia 1917, en seguimiento de lo escrito por Villegas, es “Desarrollo de la vivienda en Aguascalientes”. En él se lee -página 82- que fue una construcción de Refugio Reyes sobre un proyecto de Federico Mariscal, connotado arquitecto académico de la Ciudad de México. El inmueble, en realidad una casona con forma de palacete o castillo, pertenecía a la familia Douglas, avecindada en la ciudad desde hacía tiempo. Pensado como casa de descanso, fue construido en 1917 con revestimiento de piedra en un estilo “gótico medieval”, su esquema de distribución está definido por la articulación de las piezas entre sí y en relación con las estancias y salones; se aísla del predio por todos sus lados y da frente a lo que en su época fue un paseo importante, lo que acentúa su singularidad, que es subrayada además por un puente elevado cuya referencia evidente es el foso de los castillos medievales y que levanta el nivel de piso del edificio, confiriéndole cierto aire aristócrata”.

Por cierto que este libro contiene una espléndida fotografía del inmueble, tomada más o menos desde la puerta principal. En la gráfica la construcción aparece debidamente techada y con sus torreones, rodeada de vegetación a un grado tal, que dificulta la contemplación, incluyendo una abundante enredadera que sólo deja libre la ventana del vitral y el escudo; nada que ver con la apariencia actual de la edificación.

Finalmente, también Guadalupe Appendini en su libro Aguascalientes, 46 personajes en su historia, se hace eco de la historia, pero sólo repite lo dicho por Villegas.

Cuando el licenciado Ortega murió, se estableció ahí un taller mecánico, que probablemente haya dañado el edificio, debido a las fuertes vibraciones de los motores que se hacían funcionar.

Mi informante para estas líneas, el señor Juan Dávila, se relacionó con el Castillo Ortega ya que su papá, el señor Guadalupe Dávila Prado, trabajó con la familia Ortega desde 1930. “Era de Ojocaliente, Zacatecas, y por eso trabajó también en la hacienda de San Diego, propiedad de los Llaguno. Aquí en el castillo era todo, mozo, jardinero; hacía de todo. Incluso cuando faltaba la recamarera, también le entrábamos a limpiar, a tender camas, porque yo anduve con él. Por eso le digo que me sé muy bien la historia; estoy aquí desde 1955”.

Don Juan agrega a sus afirmaciones otras, en el sentido de que hay imprecisiones que circulan hoy en día como verdades. Como por ejemplo, que si el castillo fue construido antes que el chalet Douglas, que se ubica en el costado poniente de la fortaleza; que si fue edificado por Refugio Reyes, como afirma el libro citado, etc.

Lo primero es fácil de probar: existe una fotografía aérea tomada, digamos, sobre la Avenida general Barragán. En la imagen se aprecia el templo de San Antonio, las actuales calles de Primo Verdad, Pedro Parga y Vázquez del Mercado, y se ve también el Chalet Douglas, y al lado, donde hoy se encuentra el castillo, un enorme terreno baldío. En este sentido, supongo que mucha gente cree que el alcázar es más antiguo, tan solo por la pátina medieval que lo rodea, pero en realidad es al revés. ¿Y cómo podría ser de otra forma, si el chalet lo mandó construir el abuelo, en tanto que el castillo lo fue del nieto? En cuanto a lo segundo, la intervención o no, de Refugio Reyes, es un asunto un poco más complicado, al que me referiré más delante. Además me informa don Juan que la Vázquez del Mercado se llamó en el pasado Calle del Molino, y la 28 de agosto, calle John Douglas. “Eso está en un plano que está en el archivo, y que yo vi”, afirma muy seguro. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a [email protected]).

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