En lo que va del año, una de las quejas constantes y comunes ante la Dirección de Reglamentos se relaciona con casi dos mil novecientas denuncias de vecinos inconformes por exceso de ruido en las viviendas aledañas, lo que ha derivado en 190 sanciones administrativas y económicas a aquellos que hacen caso omiso de la normatividad vigente.
José de Jesús Aranda Ramírez, director de Reglamentos Municipales, advirtió que durante el día, cada casa habitación no puede sobrepasar los 55 decibeles y después de las 10 de la noche, el sonido debe estar por debajo de los 50 decibeles.
Al solicitar a la población afectada reportar el hecho en las líneas 072 y para enviar mensajes de whatsapp al número 449 257 7049, el titular de la dependencia aseveró que las quejas entre vecinos es una de las más frecuentes en Aguascalientes y quienes infringen el Código Municipal, se les impondrán multas que van desde 600 a 1,500 pesos a aquellos ciudadanos que abusen en la emisión de ruido en casa habitación.
Aseveró que la ciudadanía debe estar enterada que debe cuidar no afectar a un tercero, es decir un vecino, y si lo hacen será sancionada. Debe respetarse la Ley y los volúmenes autorizados para antes de las diez de la noche son los 55 decibeles, y después de esa hora, sólo cincuenta, reiteró.
El director de Reglamentos sostuvo que son infraccionados quienes rebasen los decibeles permitidos, ya sea durante el día o la noche. Esta normatividad permitirá mejorar las relaciones vecinales en los casos en los que el exceso de ruido se convierta en una constante, afectando la sana convivencia del entorno.
Aranda Ramírez precisó que se coordinarán acciones con Seguridad Pública. En primera instancia se exhortará, mediante un apercibimiento y levantamiento de un acta, a la persona en cuestión, para que baje el volumen; de hacer caso omiso, entonces se ejercerá la sanción, que incrementará si hay reincidencia.
Finalmente, aclaró que no se prohíbe convivir, sino que se invita a respetar a los vecinos, a que cumplan con la ley y las normas. Y es todo el día, no sólo por la noche. Si alguien quiere hacer una reunión o fiesta, no tiene por qué afectar al vecino.