MONTERREY, N.L.- Jorge Ortiz de Pinedo dijo que desde hace casi 30 años hizo su testamento para que cuando él falte, entre sus cinco hijos no haya disputas ni escándalos.
El actor de 71 años reveló que la herencia que dejará a sus hijos Jesús, Pedro, Óscar, Mariana y Santiago es la educación y los valores que les inculcó a lo largo de su vida.
Incluso tiene bien estipulado cómo quiere morir en caso de sufrir un evento inesperado de salud.
«Todo lo que yo gané me lo gasté», comentó Ortiz de Pinedo.
«Yo tengo mi testamento hecho hace 25 o 30 años y tengo además firmada mi voluntad anticipada de que en caso de que me ocurra un evento drástico y trágico en el cual no tenga recuperación: que no me revivan, me dejen ir tranquilamente con dignidad, que no me hagan traqueotomías, que no me den electroshock…».
El mejor ejemplo que le sigue dando a sus hijos es el amor al trabajo, pues a su edad se mantiene activo y con muchos planes para seguir produciendo teatro.
«La herencia para mis hijos es: pónganse a trabajar y sean hombres de bien. Mi hijo Jesús es un estupendo promotor de espectáculos; mi hijo Óscar es un escritor, director, actor, escenógrafo, poeta, escultor y pintor… y escribe mis programas de televisión.
«Mi hijo Pedro es un productor fantástico… Mi hija Mariana es chef, está estudiando psicología y está estudiando también pintura. Ella quiere ser tatuadora; está loca, pero bueno, así es la vida».
Santiago, el menor de sus hijos, de 17 años, está estudiando y juega con el equipo juvenil de los Pumas.
«El dinero va y viene, lo más importante es que sean hombres de bien, educados, que se den valor y que luchen por su vida, su familia y su gente».
Ortiz de Pinedo, quien tuvo una actuación especial en la telenovela “Médicos”, fue amigo cercano de José José, incluso coincidieron en el hospital cuando ambos se atendían de cáncer.
«José fue un hombre que luchó por ser alguien en la vida, es uno de los ídolos más grandes que hemos tenido en este país. Merece el sitio que tiene, el aplauso que le brinda la gente, merece ser una leyenda. Y ahora dependerá de sus hijos perpetuar y honrar su memoria, esa es la verdad», comentó.
(Paula Ruiz/Agencia Reforma)