A sus 34 años de edad, Rocío Silva Herrera está segura de poder superarse como mujer; es madre de tres niños y quiere adquirir nuevos conocimientos para sentirse útil y valorada, así como para apoyar en la manutención de sus hijos Areli, Valeria y Sebastián, de 15, 11 y 1 años, respectivamente.

Por ello, se inscribió a un taller de computación impartido en el Centro de Atención Integral para la Mujer (CAIM), perteneciente al DIF Estatal; al respecto, comentó en entrevista para El Heraldo de Aguascalientes que desde hace tiempo quería reanudar sus estudios, porque sólo terminó hasta la secundaria, pues desde temprana edad se vio forzada a trabajar, pero siempre ha tenido la inquietud de seguir estudiando, para crecer como mujer y tener algo qué ofrecerle a sus niños.

SEÑALES. Al respecto, recordó que tuvo conocimiento de estos cursos cuando vio un cartel, y le interesó la dinámica, porque además de los talleres donde se ofrecen a las mujeres herramientas para capacitarse y poder encontrar un trabajo, reciben asesorías en herramientas domésticas y nutrición, así como ayuda psicológica.

Rocío recordó que además de ello, lo que más la impulsó a inscribirse es que el CAIM cuenta con servicio de guardería, donde reciben a niños de cuatro meses a cuatro años, lo cual le da la confianza de que su hijo menor recibirá cuidados mientras ella estudia, pues “los encargados son personas comprometidas con su labor”.

El curso de computación, que inició en enero, tendrá una duración de seis meses; entre semana, de 8 de la mañana a 2 de la tarde, el CAIM se vuelve su segundo hogar y el de otras mujeres que estudian belleza o corte y confección. Las inscripciones a estos talleres se ofrecen de manera semestral.

PRIMERAS COSECHAS. Hace dos meses, Rocío pisó por primera ocasión este Centro sin saber siquiera cómo encender una computadora, pero ahora, a dos meses de distancia, ya ha aprendido el uso de programas como Windows y Word, pero también recibirá capacitación en el manejo de Excel y Power Point.

Finalmente, Rocío recordó que hace tiempo se casó y se enfocó en las labores del hogar, atendiendo a sus hijos y su casa, pero ahora se ha trazado la meta de crecer como mujer; uno de sus primeros objetivos al salir del curso de computación será conseguir un trabajo como secretaria o recepcionista, para tener una independencia económica, solventar sus gastos y ayudar en la manutención de sus hijos, así como iniciar sus estudios de preparatoria.

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