A diez días del Operativo de Monitoreo de Precios en Aguascalientes, los verificadores de la Profeco no detectaron ningún aumento en la diversidad productos y servicios revisados, aunque para asegurarse de que así continúen o suben emprendieron ayer una segunda vuelta a los establecimientos.

Merit Almendra Ortega Rocha, encargada del despacho de la Procuraduría Federal del Consumidor, informó que diariamente se revisan cuando menos 60 productos de diferentes marcas de los giros comerciales y de servicio sometidos a este sondeo, los cuales tienen una relación con la paridad cambiaria peso-dólar.

Hasta el momento, las compañías de televisión de paga, las tiendas de autoservicio que venden productos como el pan blanco, los refrescos, los jugos envasados y los néctares, los cereales, el azúcar, así como a tres de las farmacias de mayor afluencia de consumidores en el estado, han sido monitoreadas y se han registrado los precios mínimos y máximos de los productos verificados.

Los productos derivados del azúcar han sido monitoreados en las tiendas de autoservicio, de abarrotes y del centro comercial Agropecuario, revisando la venta por kilo y a granel de los diversos artículos como los cereales.

Comentó que en las farmacias se ha revisado una lista de 104 medicamentos relacionados con una diversidad de enfermedades o para mejorar la salud, es decir para combatir los dolores de cabeza, antigripales y los anticonceptivos, las cuales han reportado que sí tendrán aumentos, pero aún no se han concretado.

Merit Almendra Ortega Rocha aseveró que los establecimientos comerciales o de servicios sometidos actualmente a la verificación están obligados a reportar a la Profeco sí aplicarán ajustes en sus precios y en el caso particular de las empresas de televisión de paga deben informar la manera en como avisan a sus clientes cualquier cambio en el incremento de la tarifa.

Indicó que la Profeco necesita saber los mecanismos de información de esas empresas si lo dan a conocer por los estados de cuenta, llamadas telefónicas, letreros en las oficinas de las televisoras.

Indicó que el pan blanco que es el bolillo ha sido monitoreado en algunas panaderías y se ha encontrado que la pieza redunda en 1.50 pesos en una tienda de autoservicio y en una tienda de abarrotes se vende a 3.50 pesos, es decir se accede a los precios mínimos y máximos de un mismo artículo.

Los precios de los jugos o néctares oscilan desde los siete hasta los 26 pesos, dependiendo de sus presentaciones para la venta al consumidor.

Finalmente, la encargada del despacho de la Procuraduría Federal del Consumidor precisó que se volverá a monitorear a los establecimientos ya verificados durante la primera semana del operativo, a fin de conocer si mantienen o aumentan los precios y de este modo conocer su comportamiento y determinar las acciones a seguir por parte de esta instancia reguladora.

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