En el templo de Santa María Estrella de la Evangelización, una parte del altar es sostenido por polines y se ha clausurado el sótano que está abajo del presbiterio con motivo de los estragos que dejó el reciente movimiento de la falla geológica que afecta la estructura.
Para tranquilidad de los feligreses, el P. Gerardo Hernández Gutiérrez ayer informó de las recomendaciones que dio el titular de la Seguot, Armando Roque Cruz, para evitar riesgos.
Entre las acciones inmediatas acordadas por el grupo colegiado multidisciplinario que estudia el caso, destaca precisamente el re-apuntalamiento del altar mayor y el acordonamiento de los inmuebles afectados y en riesgo de colapso.
Peritos especializados en estructuras y mecánica de suelos verifican la estabilidad estructural y seguridad del templo.
“Se presentará la propuesta para delimitar las zonas de riesgo, sobre todo el altar mayor y su reubicación para evitar cualquier eventualidad”.
Se hacen dos tendidos geoeléctricos para re-verificar la trayectoria de la discontinuidad geológica; se elaboran estudios de mecánica de suelos, a través de tres sondeos profundos -10 metros aproximadamente-, para determinar la profundidad de la discontinuidad, así como la verificación de los estratos subyacentes, sobre los cuales pudiera sugerirse un nuevo nivel de desplante para la estructura.
“Con base en los resultados, se determinará si hay manera de fortalecer la estructura del templo o demolerlo y construir uno nuevo”, añadió el presbítero, al señalar que mientras la autoridad no ordene lo contrario, seguirán oficiándose misas, en el altar que está en el nivel bajo; solamente los domingos asisten alrededor de 2 mil 500 fieles.
El Padre Hernández reconoció que se trata de estudios costosos, que afortunadamente cubrirá la autoridad y en caso de requerirse nuevo templo, se pedirá el apoyo de los fieles, se harán kermeses y demás eventos para captar recursos y construir la obra.