Inflación y aumento constante de energéticos obligan a los constructores a reajustar costos cada semana, señaló el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Luis Francisco Romero David.

Respecto del año anterior, los precios de materiales e insumos, fletes, transporte de material y productos pétreos se han mantenido al alza y el impacto en proyectos de obra es de al menos el siete por ciento, agregó.

La dinámica ha sido tal que semanalmente debe haber reajuste, aunque sea mínimo, de los precios que en conjunto sí llegan a afectar los costos previstos para una obra y todo eso se toma en cuenta para la repercusión final.

Un buen signo es que de momento no se ha suscitado ningún tipo de pausas a las obras programadas, no obstante que ha sido permanente en los últimos dos meses el incremento de los insumos, aunque sea en mínimo porcentaje.

En ese contexto, explicó que cada aumento es un ligero golpe al proceso de construcción, sin embargo el impacto más fuerte es al consumidor final y no hay margen de operación para mantener precios pues manejar una calidad de menor nivel para un proyecto, definitivamente no es opción.

En entrevista, el empresario de la construcción indicó sin embargo que la industria se ha mantenido estable hasta el momento a nivel nacional, lo cual es un signo de que la economía marcha.

En el ámbito estatal subrayó que en este momento al menos el 85% de la obra pública está bajo la responsabilidad de los constructores locales de todos los tamaños que, dependiendo de su capacidad, están atendiendo en lo individual o a través de alianzas estratégicas los proyectos programados por los gobiernos.

Recordó que el sector impacta por lo menos a cuarenta ramas productivas del país y es el que aporta más al Producto Interno Bruto, de tal manera que cuando escasea el trabajo, la industria de la construcción es de las primeras en resentirlo.

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