La persecución religiosa sigue vigente; “en Siria descuartizan, decapitan, y entierran vivos a los cristianos, sólo por profesar su fe. La guerra, además de tener intereses políticos y económicos, tiene la intención de acabar con el cristianismo. Pero también en México se vive esta crueldad, con el asesinato de sacerdotes”, señaló la Hermana Guadalupe Rodrigo.
Luego de vivir cuatro años en Alepo, Siria, vino a dar un testimonio sobre la realidad de la guerra en aquella nación; ofreció una conferencia en el Seminario Diocesano, y ayer en la capilla del Obispado, donde habló de la realidad que se vive en el oriente medio y de la manipulación de la información, para desvirtuar lo que realmente pasa.
Al respecto, resaltó la importancia de que los mártires nos desamodorren, nos hagan despertar y sean impulsores de la fe y la esperanza.
Comentó que desde el ingreso de Rusia a Siria, empezaron a liberarse algunas ciudades, pero pasarán al menos 30 años para la reconstrucción de los destrozos. De medio millón de cristinos que había en Siria, quedan alrededor de 15 mil.
“Vivimos un mundo que parece que todo está perdido, donde prevalece el materialismo y el hedonismo; se observa una fe superficial, pues deberíamos dar testimonio de valentía, en vez de anestesiar la conciencia y aparentar que nada pasa, siendo indiferentes a la pobreza, al dolor, a la injusticia”, expresó la religiosa.
Lamentó que se viva un cristianismo light, que se cumpla con lo mínimo, por lo que exhortó a no ser católicos a medias y a no avergonzarnos de nuestra fe ante los demás.
ESPACIO DE ESPERANZA. Por otra parte, los sacerdotes Julio Guerrero y Neftalí Salazar, informaron que el próximo 27 de mayo será inaugurada la primera etapa de la Fazenda de la Esperanza, ubicada en Rincón de Romos, sobre la 45 Norte.
Se trata de una comunidad terapéutica para rehabilitar adictos al alcohol y a diferentes drogas; habrá capacidad para atender a 35 personas, y la segunda etapa será la construcción de la capilla, requiriéndose de una inversión de tres millones de pesos.
Reconocieron que en Aguascalientes el problema de las adicciones es muy severo, ya que han detectado a niños de 10 años atrapados en las drogas.
De acuerdo a este programa, la rehabilitación se logra en un año y las tareas ocupacionales permiten a las personas aprender un oficio.