Alberto Bortoni
Agencia Reforma

No es ningún secreto que los autos van creciendo con cada generación que pasa. Eso es justamente lo que le sucedió al Versa este año, aunque no estamos hablando precisamente de dimensiones.
Primero vayamos a lo estético. La generación anterior no era precisamente bonita. Ahora, afortunadamente, luce como el hermano pequeño del Máxima y Altima.
Además de que tiene los elementos de diseño modernos de Nissan, como la forma de la parrilla y el poste «C» interrumpido por un elemento en negro, el auto ya no luce desproporcionadamente largo y angosto. Sigue viéndose de un tamaño generoso para su segmento, pero con los elementos adecuados y no simplemente alargados.
En el interior pasa lo mismo, más en la versión platinum, que es la más equipada. La similitud con modelos más altos en la gama es notoria y agradable. Incluso la combinación de tonos y materiales del tablero lucen como de un segmento superior. Quizá hay algunos detalles del ensamblado que podrían haber sido mejorados, pero eso pasa en todos los vehículos del segmento.
El panel de instrumentos ahora sólo tiene el velocímetro análogo y el resto de la información se proyecta en una pantalla de cristal líquido en la parte izquierda. Incluso se puede configurar para que muestre alternativas de información.
Ahora, vayamos al manejo. El motor es un cuatro cilindros de 1.6 litros de desplazamiento. Sus 118 caballos y 110 lb-pie de par son suficientes para moverlo ágilmente en la ciudad; más de lo que se esperaría en un coche de este tamaño y motorización. Realmente son pocas las situaciones en las que le hace falta potencia, y cuando sucede, es más un capricho del conductor y no que realmente sean necesarios.
Aunque no será molesto de conducir para nadie, el Versa no está hecho para entusiastas. Más bien está hecho para personas racionales, que buscan un desempeño apropiado y un buen rendimiento de combustible. El promedio que nos dio fue de poco más de 14.5 kilómetros por litro, y esto es bastante bueno considerando nuestros hábitos de manejo.
Con la suspensión pasa lo mismo. No es una suspensión deportiva, pero su comodidad es uno de sus puntos fuertes. Para las calles maltratadas de nuestro México, la suspensión no se queja y absorbe lo suficiente para dar una marca confortable al interior. Si se le exige en curvas comienzan a aparecer ciertas limitantes e incluso resulta fácil sobrevirar si se intentan hacer correcciones a media curva así qué hay que tener cuidado si el manejo es pasional.
La transmisión mejoró mucho, pues ahora simula los cambios y van variando las revoluciones del motor conforme se acelera.
En equipamiento, están los accesorios que gustan y los que salvan vidas. Por un lado está un buen sistema de entretenimiento con pantalla de 7 pulgadas y conectividad con CarPlay y Android Auto, mientras que todas las versiones cuentan con seis bolsas de aire y control de estabilidad en todas las versiones. Para la versión platinum, se agregan alerta de punto ciego, de tráfico cruzado, alerta de colisión frontal y frenado inteligente de emergencia.
Nissan tiene una oferta muy atractiva con el nuevo Versa; se trata de un auto que puede aprovecharse por quienes pasan gran tiempo de su día laboral sobre el auto o por quien desea un auto familiar cómodo, equipado y seguro. Y, si bien el precio de la versión Platinum ya lo ponen cercano a los coches de un segmento superior, el tema de equipamiento de seguridad es un argumento muy persuasivo.

Nissan Versa Platinum
Motor: I4 1.6l
Potencia: 118 hp @ 6,300 rpm
Torque: 110 lb-pie @ 4,000 rpm
Transmisión: CVT
$322,500

Veredicto:
Versa mejora tremendamente su apariencia; ahora luce mucho más moderno y con proporciones adecuadas. Un alto nivel de equipamiento es la carta más fuerte para los modelos de alta gama y, aunque la motorización sigue siendo orientada a eficiencia, las sensaciones son buenas y el equipo de seguridad es más que apropiado.

Seguridad: 5
Acabados 3
Costo Beneficio 4
Equipamiento: 4