Niños de diez años son atrapados por la drogas; el alcohol también hace presa de adolescentes y jóvenes; la tendencia del “sin sentido” también los engancha y es por ello que “les vale” intoxicarse.

Tras reconocer esta realidad, los sacerdotes Neftalí Salazar Dondiego y Julio Guerrero Esparza, informaron que hoy a las cuatro de la tarde se colocará la primera piedra de un ambicioso proyecto para dar servicio de rehabilitación a adictos, bajo una nueva modalidad.

La oración, fraternidad y trabajo sustituyen a los medicamentos, intervención de psiquiatras y demás tratamientos con enfoque farmacológico.

En un año se puede rehabilitar la persona, aunque hay un riesgo de recaída del 10%.

Se refirieron a la Fazenda da Esperanca (Casa de la Esperanza), que se construirá en un predio de seis hectáreas, ubicado sobre la carretera 45, entre Pabellón y Rincón de Romos. Inicialmente se pensó en la Ciudad de los Niños, pero no había suficiente espacio disponible, además de que el programa debe desarrollarse lejos de la mancha urbana.

Se trata de un modelo brasileño que ha dado buenos resultados y que ya se replica en los cinco continentes.

Aquí se trabaja en el proyecto desde hace cinco años y se requiere de una inversión de cuando menos 60 millones de pesos, por lo que seguirán en su búsqueda de padrinos, para construir gradualmente la obra.

Se contemplan cabañas, con capacidad para 15 o 20 personas cada una; talleres de artesanías, carpintería, manualidades; además de labores de campo.

Quienes acudan será por voluntad propia, ya que no habrá muros para detenerlos o aprisionarlos. También se dará tratamiento previo a las familias de las personas adictas, en las parroquias de Los Dolores y Santa María Reyna.

Los presbíteros hicieron un llamado a la sociedad a colaborar en la medida de sus posibilidades; también recomendaron a la gente no ver a los drogadictos como leprosos, “en vez de rehuirles hay que brindarles el apoyo que necesitan”.

El Pbro. Carlos Alvarado Quezada precisó que la bendición del arranque del proyecto estará a cargo del Obispo José María de la Torre Martín, a las 16 horas. Se contará con la presencia de autoridades estatales y municipales.