El director del Centro de Integración Juvenil en Aguascalientes, Mario García Martínez, aseguró que con la mayoría de las personas que son internadas en clínicas de rehabilitación contra las adicciones, no hay una labor previa de convencimiento ni se ha realizado un diagnóstico para determinar si el paciente es candidato a un resultado positivo. Prueba de ello son los casos de pacientes que buscan escapar de esos lugares.

El director del CIJ aseveró que para internar a una persona adicta a alguna sustancia psicoactiva ésta debe autorizarlo, no debe ser una imposición de los padres de familia o tutores. Apuntó que es un error cuando las instituciones o los centros de rehabilitación aceptan a pacientes que no quieren superar su adicción. “En estos casos no deben dejar a la persona internada ni tratarla como a un delincuente. Debe entenderse que la adicción está relacionada con problemas emocionales y sociales”.

MÉTODOS DUDOSOS. Adicionalmente, dijo que el modelo de tratamiento que trabajan la mayoría de los centros de rehabilitación es híbrido y con adaptaciones libres que se desprenden del modelo de los 12 Pasos de la Central Mexicana de Alcohólicos Anónimos.

Si bien el Consejo Nacional contra las Adicciones cuenta con un registro de la infraestructura existente, no así se tiene un control sobre los programas que se ofrecen en los centros de rehabilitación, cuya efectividad es cuestionable. Aclaró que sí existen instituciones muy competentes en atención de las adicciones, pero se necesita reforzar la atención en la consulta externa y utilizar lo último en desarrollo tecnológico para tratar las adicciones.