CDMX.- La marchista Lupita González rechazó el consumo voluntario de trembolona, sustancia que le fue detectada en un control antidopaje y le acarrea una suspensión de cuatro años, y reconoció una mala asesoría de su antiguo equipo legal.
En conferencia de prensa en instalación de la Secretaría de Marina, la medallista olímpica lamentó el resultado y aseguró hacerse cargo de los gastos de su defensa.
«Es algo que no me esperaba, soy una atleta que trabaja bien. Estoy a favor del juego limpio. Mi trayectoria respalda toda esa parte», explicó la teniente de fragata.
«Menos de una sustancia que no conoces, porque no la conozco. Uno se siente mal. Yo, como una atleta que entreno, que mi trabajo es entrenar, mi trabajo es esforzarme y me cuido, nunca estamos preparados para esto», explicó.
La Unidad de la Integridad del Atletismo de la Federación Internacional de Asociaciones de Atletismo confirmó hace unos días la sanción de «Lupita», quien dio positivo a trembolona, un anabólico prohibido en el Código Mundial Antidopaje.
Según la mexicana, suspendida desde noviembre del año pasado, fue una contaminación accidental porque consumió tacos de carne con la sustancia.
«Lupita» González explicó a la IAAF que antes del control le habían diagnosticado anemia y por eso consumió carne con vegetales durante tres días consecutivos. Detalló inicialmente que el 14 de octubre comió unos 200 gramos de carnes de res, un día después filete con vegetales y después cinco tacos al pastor, un platillo tradicional que se cocina con carne de cerdo enchilada.
Adicionalmente, la atleta presentó como prueba documentos donde se informa que en México el uso de trembolona en el ganado es permitido, además de los recibos de los restaurantes Picanha Grill y las Gueras y un diagnóstico del Hospital General número 26 donde se le detectó la anemia en los días previos al control, según se detalló en el fallo.
La IAAF desestimó todas las pruebas e informó que, en el caso del clembuterol, la AMA acepta que la sustancia en cantidades pequeñas puede ser detectada en el organismo de un atleta debido al consumo de carne contaminada, pero no ocurre lo mismo con la trembolona, donde el atleta está obligado a presentar pruebas contundentes de que el positivo fue por consumo de carne.
Adicionalmente, la IAAF encontró sospechoso que González modificará su declaración inicial para incluir un desayuno que incluía de hígado de res, que retienen cinco veces más las sustancias, cuando inicialmente declaró desayunar fruta. La IAAF también detectó que varios de los documentos presentados por la atleta habían sido falsificados, incluyendo el del hospital.
Para seguir la pelea, y luego del resultado adverso a las pruebas, «Lupita» decidió cambiar de abogados.
«Mi situación actual ya la conocen, la situación que se vino de cierta manera complicando por una asesoría inadecuada. Yo creo que ningún atleta, como yo, que está a favor del juego limpio nunca está preparada para afrontar una situación como esta.
«El día que se notifica es una sorpresa para mí porque vengo haciendo lo mismo durante ya seis años, vengo siguiendo procedimientos de trabajo, mi esfuerzo, me cae de extraño, por supuesto, esa notificación. Es por eso que ahora que he cambiado mi defensa. Afortunadamente y yo le quiero agradecer a los abogados que hayan tomado mi caso esperando que se pueda mejorar mi situación», estableció. (Staff/Agencia Reforma)