TORONTO, Canadá.- Si se trata de defender lo suyo, Nicole Kidman es de armas tomar… y cuidadito con tratar de intimidarla.
Ganadora del Oscar y considerada una de las estrellas más prolíficas de su generación, la estrella asegura que conforme ha ido creciendo en su carrera, se ha vuelto una mujer más segura, con opiniones firmes y, sobre todo, capaz de todo por defender lo que es de ella.
“Hay que tener carácter fuerte para defender puntos de vista, no se puede ser condescendiente cuando se trata de trabajar en una industria difícil y compleja. Lo que todos deseamos siempre es tener éxito, lograr nuestros objetivos, pero a veces hay gente que lo hace pisoteando a los demás.
“Soy de armas tomar si se trata de estar a favor de lo mío, y me gusta que con el paso del tiempo he sabido externar mis opiniones, he sabido conseguirme mis propios proyectos, he sabido crecer sin importar las críticas o las opiniones desfavorables de muchos detractores”, destaca Kidman.
En la Edición número 43 del Festival de Cine Internacional de Toronto, que tendrá lugar hasta el 16 de septiembre, Kidman presenta dos películas, Boy Erased, en la que interpreta a una madre comprensiva y confundida al hablar de la homosexualidad de su hijo (Lucas Hedges), y Destroyer, en la que encarna a una detective del departamento de policía de Los Ángeles que está en un abismo de depresión y drogas.
Para la esposa del músico Keith Urban, el principal reto de sus nuevos personajes fue hacerlos creíbles y que no cayeran en los estereotipos.
“Me encanta ser parte de películas que no son comerciales porque me dan una visión muy refrescante de lo que sucede en el cine y de lo que pasa por la mente de los directores, de los productores.
“En el caso de Boy Erased, Joel (Edgerton) deseaba con toda el alma poder dirigir el filme, y lo consiguió; en el caso de Destroyer, me encontré con un personaje muy oscuro y complejo, ideado por la mente energética de (la directora) Karyn Kusama… fue enriquecedor”, apunta.
Famosa por filmes como Las Horas, Moulin Rouge: Amor en Rojo, Batman Por Siempre y Australia, la estadounidense-australiana acentuó su pasión por ver películas y ser parte de ellas.
“Me da mucho gusto que la industria fílmica se esté transformado para bien, y que haya más realizadoras mujeres y que existan más posibilidades para escritoras de crear. Con Big Little Lies encontré a grandes aliadas para hacer nuevos proyectos (refiriéndose a Reese Whiterspoon) y poco a poco vamos creciendo.
“La televisión ya no se ve como antes, el cine tampoco y hay que adaptarnos a esta revolución”, señaló. (Hugo Lazcano/Agencia Reforma)

ASÍ LO DIJO
“Esta industria a veces es muy compleja por los tiempos y los horarios, y las agendas a veces hacen vidas muy difíciles, creo que he hecho grandes amistades y he conocido a grandes personajes en diversos filmes”.
Nicole Kidman, actriz