Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los retrasos de hasta 24 horas en la frontera entre México y EU para la movilización de carga por camión, provocados por una mayor vigilancia migratoria en las aduanas, abre una oportunidad para el transporte en barco.
Frente a este nuevo reto en la frontera, que se presentó en el primer trimestre de este año, la naviera Maersk Line está en negociaciones con seis empresas del sector agropecuario, de las industrias alimenticia y automotriz, así como de electrónicos y electrodomésticos, que mueven en camiones su mercancía, para que ahora lo hagan vía marítima, dijo Patricia Pérez Salazar, directora general de Sealand para México, división de la naviera Maersk Line a cargo del comercio Intra-Américas.
Incluso, reveló, la naviera ya movió un primer contenedor de arándanos con destino a California de una empresa que se anticipó a probables daños por los retrasos.
«El primer contenedor ya salió de México bajo nuestro grupo y esto fue precisamente para anticiparse a un escenario un poco más pesimista de lo que pudiera pasar en la frontera», mencionó.
Resaltó que actualmente se está preparando una segunda prueba para llevar por barco más carga de este fruto.
Asimismo, Maersk Line sigue en negociaciones con las empresas de las industrias mencionadas, expuso.
Detalló que, hasta ahora, la naviera no mueve carga para ninguna empresa de la industria automotriz, pero está buscando hacerlo, aunque declinó dar nombres de los potenciales clientes con los que actualmente está en negociaciones.